tesis maestr.a - 148.206.53.84148.206.53.84/tesiuami/uami10497.pdf · conformaciÓn...

of 316/316
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA UNIDAD IZTAPALAPA División de Ciencias Sociales y Humanidades POSGRADO EN HUMANIDADES, LÍNEA DE HISTORIA GOBIERNO Y PODERES EN LAS ACTAS DEL CONGRESO MEXICANO 1822-1824 T E S I S QUE PARA OBTENER EL GRADO DE MAESTRA EN HISTORIA PRESENTA GEORGINA LÓPEZ GONZÁLEZ SINODALES: DRA. MA. CECILIA ZULETA MIRANDA (Asesora) DRA. CECILIA NORIEGA ELIO DR. REYNALDO SORDO CEDEÑO DRA. SONIA PÉREZ TOLEDO México, D. F., mayo de 2003

Post on 03-Oct-2018

213 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • UNIVERSIDAD AUTNOMA METROPOLITANA UNIDAD IZTAPALAPA Divisin de Ciencias Sociales y Humanidades

    POSGRADO EN HUMANIDADES, LNEA DE HISTORIA

    GOBIERNO Y PODERES EN LAS ACTAS DEL CONGRESO MEXICANO 1822-1824

    T E S I S

    QUE PARA OBTENER EL GRADO DE MAESTRA EN HISTORIA

    PRESENTA

    GEORGINA LPEZ GONZLEZ

    SINODALES:

    DRA. MA. CECILIA ZULETA MIRANDA (Asesora)

    DRA. CECILIA NORIEGA ELIO DR. REYNALDO SORDO CEDEO

    DRA. SONIA PREZ TOLEDO

    Mxico, D. F., mayo de 2003

  • 2

    ndice

    INTRODUCCIN 3

    I. CONTEXTO HISTRICO 22 1.1 La tradicin constitucionalista y liberal 24

    1.2 Estructura del imperio espaol 27

    1.3 La monarqua borbnica y la Constitucin de Cdiz: la consolidacin 30 de la autonoma territorial

    1.4 El primer imperio Mexicano 40

    1.5 El Plan de Casa Mata 49

    1.6 La cada del imperio: un nuevo vaco de poder 54

    1.7 La fundacin de los estados y los poderes 59

    II. CONFORMACIN SOCIOPROFESIONAL DEL CONGRESO 63 2.1 Los candidatos al Congreso 66 2.2 Algunas ideas ilustradas en torno a la construccin del Estado 70

    2.3 Una clase poltica en formacin 76

    2.4 Primeras filiaciones poltico-ideolgicas 78

    Consideraciones finales 81

    III. SOBERANA Y REPRESENTACIN. EL DEBATE SOBRE LA LEGITIMIDAD 84 DEL GOBIERNO 3.1 En busca de la legitimidad 85 3.2 Los lmites de la representacin: la coronacin de Iturbide 88

    3.3 Representacin territorial y representacin general 91

    3.4 El debate en torno a la representacin en la Junta Nacional Instituyente 94

    3.5 La reinstalacin del Congreso: la soberana de la nacin frente a Iturbide 97

    3.6 Se redefine la representacin: los nuevos poderes de los diputados 103

    3.7 Hacia el federalismo: compartir la soberana 105

    Consideraciones finales 115

    IV. FORMAS DE GOBIERNO 120 4.1 La retroversin de la soberana 122

    4.2 La Constitucin de Apatzingn 124

    4.3 De la monarqua constitucional a la monarqua absoluta 125

  • 3

    4.4 La Junta Nacional Instituyente: el desprestigio de la monarqua 132

    4.5 La reinstalacin del primer Congreso: hacia la repblica representativa federal 134

    4.6 Entre centralismo y federalismo 137

    Consideraciones finales 141

    V. LOS PODERES DE LA UNIN 145 5.1 Del poder real a la divisin de poderes 147 5.2 La hegemona del Congreso 149

    5.3 Definiendo los lmites del poder 151

    5.4 El Congreso reinstalado: la balanza del poder vuelve a oscilar 159

    5.5 Proyecto de Acta Constitutiva: urgente necesidad de 161 limitar y definir facultades

    5.6 El debate en torno a las facultades extraordinarias del ejecutivo 167

    5.7 Facultades del legislativo 173

    5.8 Facultades del ejecutivo 174

    5.9 El poder judicial: Un tercer poder o un poder de tercera? 177

    Consideraciones finales 189

    VI. FEDERALISMO: PODERES CENTRALES Y FUERZAS TERRITORIALES 192 6.1 Una nueva divisin territorial 194

    6.2 Organizacin de los congresos provinciales: mayor poder a las provincias 198

    6.3 Definiendo la nacin: provincias, estados o territorios? 205

    6.4 Nuevas facultades a las legislaturas locales 213

    6.5 La conformacin del Distrito Federal 215

    6.6 El debate en torno a la esfera de competencia econmica 218

    6.7 El debate en torno a la esfera de competencia militar 234

    Consideraciones finales 264

    CONCLUSIONES 272

    ANEXOS 279

    BIBLIOGRAFA

  • 4

    Introduccin La presente investigacin tiene como objetivo principal el anlisis de la construccin del

    gobierno y los poderes en Mxico, durante el periodo 1822-1824, partiendo del problema

    de la crisis de legitimidad que signific el desmoronamiento del sistema de gobierno de

    Antiguo Rgimen y el proceso de construccin de uno nuevo, a travs de los debates de los

    primeros Congresos. Me propongo demostrar que las decisiones esenciales en torno a la

    direccin poltica del pas se debatieron y definieron fundamentalmente en el Congreso, la

    institucin poltica ms importante de ese periodo (an cuando su legitimidad fue puesta en

    duda en diversas ocasiones) como el elemento cohesionante de la nacin. La investigacin

    desarrollada aporta al conocimiento histrico de un periodo breve pero fundamental para la

    historia de la primera mitad del siglo XIX, un punto de vista del proceso de formacin del

    gobierno y los poderes en Mxico, con base en los debates de los primeros Congresos, de

    los cuales emanaron decisiones tendientes a construir un modelo de pas que transitaba de

    las ideas y prcticas polticas del Antiguo Rgimen, a las del Estado moderno.

    Si bien la formacin del gobierno y la transicin de las prcticas polticas han sido

    objeto de diversos estudios en los ltimos aos, el tema especfico del debate sobre la

    formacin de los poderes como factor indispensable para el funcionamiento del Estado no

    ha recibido suficiente atencin de los historiadores. Por ello esta investigacin contribuye

    con un acercamiento a este problema a travs de los debates de los primeros congresos,

    destacando el anlisis de la discusin, formacin y divisin de los poderes, as como los

    distintos argumentos que los diputados expusieron y defendieron para determinar los

    lmites de cada uno de ellos, tanto en el mbito central como local.

    Decid utilizar las Actas de debates del Congreso mexicano, como fuente primaria,

    por la riqueza informativa que contienen. Para el periodo que me ocupa, se encuentran

    publicadas casi todas las Actas, con los dictmenes de las comisiones y los debates

    correspondientes, lo cual permite observar de manera muy amplia el escenario poltico del

    periodo histrico que me he propuesto estudiar. Al Congreso llegaban noticias de todas

    partes de la nacin, lo que aporta un panorama general de la situacin econmica, poltica y

    social del pas. Adems, el seguimiento cronolgico de los asuntos que se debatan permite

    entender procesos polticos que van cambiando en funcin de las coyunturas polticas que

    se presentan en el periodo.

  • 5

    El primer problema que me plante esta fuente fue la reunin del conjunto de

    Actas, de acuerdo con el orden cronolgico en que se emitieron. La publicacin y difusin

    de stas fue una prioridad constante desde la instalacin del primer Congreso Constitu-

    yente. Gracias a esta preocupacin, se lograron imprimir y reunir la mayor parte de las

    Actas de los debates de los primeros Congresos mexicanos (ordinarias y secretas), cuyos

    facsmiles han sido reimpresos por diversas instituciones y dependencias gubernamentales

    interesadas en la difusin de la historia poltica de Mxico. Otros debates publicados en

    peridicos como El guila Mexicana y El Sol, han sido tambin objeto de valiosas

    recopilaciones que pueden ser consultadas en algunas bibliotecas especializadas en historia.

    La revisin de las Actas del Congreso fue analtica, siguiendo da a da cada uno de

    los debates polticos que contribuyeron en mayor grado a modelar la forma de gobierno que

    conciliara los intereses de las diferentes esferas de poder en pugna, tratando de reconstruir

    el proceso parlamentario del periodo, e identificando la manera en que las coyunturas

    polticas contribuyeron a cambiar el discurso poltico de los diputados. En el caso

    especfico del Congreso, tuvo que enfrentarse con el poder ejecutivo central, en un primer

    trmino (entre 1822 y principios de 1823), y posteriormente, a partir de 1823, con las

    autoridades locales, especficamente, con los jefes polticos o gobernadores y los miembros

    de las diputaciones provinciales.

    En esta tesis se entender como gobierno no slo la funcin de dirigir (con toda su

    carga jurdica y moral), sino tambin la estructura estatal general e institucionalizada de

    toma de decisiones que se empieza a construir desde los primeros aos de vida

    independiente de Mxico y que determina la orientacin poltica de la sociedad, es decir, el

    Estado en accin; el funcionamiento del Estado en todos sus aspectos, incluyendo a los

    individuos y los rganos que tienen la responsabilidad de conducirlo.1 Es este

    funcionamiento el que se trata de reglamentar y que da como resultado el primer acuerdo

    poltico nacional: la Constitucin de 1824.

    Estrechamente relacionado con el punto anterior, se debate tambin el tema de los

    poderes. El poder poltico, entendido como la suprema potestad rectora y coactiva del 1 Sobre diferentes conceptos de gobierno vase: Axel Grlitz (coord.), Diccionario de ciencia poltica, Madrid, Alianza Editorial, 1980, pp. 289 y ss.; Ezequiel Ander-Egg, Diccionario de ciencia poltica, Buenos Aires, Industria Grfica del Libro, 1984, p. 145; Henry Pratt Fairchild (ed.), Diccionario de sociologa, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1987, p. 132; Diccionario de poltica, (dirigido por Norberto Bobbio y Nicola Mauttenci), 6 ed., Mxico, Siglo XXI, 1988, vol. I, p. 743.

  • 6

    Estado, la cual est por encima del poder individual o de cualquier asociacin o

    corporacin, debido a su control del sistema legal y porque posee la organizacin ms

    poderosa y eficaz. Un Estado consolidado debe lograr el monopolio del poder legal de la

    coaccin legtima, y aspira tambin al reconocimiento de la autoridad moral de sus

    principios. Este poder debe ser depositado en tres entidades diferentes, con el fin de no caer

    en el absolutismo.2 Pero, cmo debe ser esa divisin de poderes y cules los lmites y

    facultades de cada uno de ellos? Este ser un constante punto de debate, en los primeros

    Congresos, el cual se analiza de forma central en esta investigacin.3

    La historiografa ha resaltado una caracterizacin del siglo XIX mexicano en la que

    se muestra el predominio del poder legislativo sobre el ejecutivo. Sin embargo, el anlisis

    de las Actas del Congreso permite apreciar cmo el legislativo central, representado por el

    Congreso, actuaba y decida influido por la presin que ejercan las fuerzas territoriales,

    mismas que le proporcionaban la legitimidad necesaria a esa institucin para mantenerse

    en funciones, pero que igualmente podan desconocer a los diputados como sus legtimos

    representantes y exigir una nueva eleccin. Por lo mismo, puedo afirmar que no se trata de

    un periodo de anarqua, como regularmente se ha calificado a la primera mitad del siglo

    XIX, sino de una etapa de reajuste de las viejas prcticas polticas para adaptarlas a las

    nuevas ideas liberales e ilustradas, durante la cual el Congreso fue un espejo de las

    tensiones que se suscitaron por la dispersin de la soberana, especialmente entre el

    legislativo central representado por el Congreso y las fuerzas territoriales que durante el

    periodo 1822-1824 superaron la importancia del primero, demostrando su capacidad de

    autonoma y autoadministracin. Este proceso no fue sencillo y suscit la reaccin

    (violenta en ocasiones), de las diferentes fuerzas que participaron en la construccin del

    pas y que no siempre lograban consensos duraderos en torno a los principales problemas

    polticos que se deban resolver, siendo la formacin de un gobierno uno de los

    principales, pero no el nico, ya que tambin se discutieron asuntos relacionados con la

    economa, la proteccin del territorio ante amenazas extranjeras, la pobreza de una buena

    2 Sobre el trmino poder, vase: Ezequiel Ander-Egg, op. cit., 1984, pp. 240-241; Henry Pratt Fairchild (ed.), op. cit., 1987, p. 224. 3 Sobre la divisin de poderes vase: Charles-Luis de Secondant, barn de Brde y de Montesquieu, Del espritu de las leyes, Mxico Porra, 1998; Pelayo Garca Sierra, Diccionario filosfico, Biblioteca filosofa en espaol, pgina electrnica: http://www.filosofia.org/filomat/

  • 7

    parte de la poblacin, entre otros. Pese al desprestigio que adquirieron los miembros del

    Congreso durante el gobierno de Iturbide, no se puso en duda la necesidad de su existencia

    como la nica institucin capaz de garantizar la unidad de las fuerzas territoriales que

    deseaban integrar una nueva entidad poltica.

    Mostrar cmo la informacin contenida en las Actas del Congreso permite

    observar, siguiendo la mecnica del debate parlamentario: 1) los cambios y continuidades

    que experimentaron las definiciones del sistema de gobierno y las facultades que deban

    corresponder a cada poder de la unin, en funcin de las diferentes coyunturas polticas

    que se presentaron a lo largo del periodo; 2) las fuerzas polticas que intervinieron en ese

    proceso y cmo interactuaron en el poder legislativo representado por el Congreso; y 3) la

    importancia del Congreso como la institucin poltica que garantiz la unidad de las partes

    integrantes de la nacin en construccin.

    Divid la investigacin en seis captulos principales. Los dos primeros permiten

    conocer el contexto histrico y el perfil de quienes integraron los primeros Congresos. En

    los cuatro ltimos se analizan los principales puntos de debate en torno a la construccin

    del gobierno y los poderes en Mxico su relacin con las coyunturas polticas que

    representan un momento histrico especfico.

    En el captulo I sintetizo el complejo contexto histrico, principalmente nacional,

    que se suscit entre finales del siglo XVIII y hasta 1824, aproximadamente, enfatizando la

    importancia de las coyunturas que se presentaron entre 1822 y 1824 como factores

    determinantes tanto del proceso de lucha por la redistribucin del poder y la soberana,

    como de los cambios y continuidades en el discurso parlamentario y la toma de decisiones

    al interior del Congreso, as como los nuevos problemas polticos que se presentan en cada

    coyuntura. Al principio (1822), la disputa se encuentra principalmente en el mbito central,

    es decir, entre el ejecutivo y el legislativo. Paulatinamente, el conflicto se ampla a las

    fuerzas territoriales, convirtindose en una lucha entre stas y los poderes centrales.

    En el captulo II. Conformacin socioprofesional del Congreso, presento una

    semblanza general de los miembros del Congreso, su formacin socioprofesional y algunas

    de las actividades que realizaron antes y despus de su actuacin como legisladores. Todo

    ello con el fin de aproximarme a un perfil de los hombres que contribuyeron de manera

    importante, con sus ideas y sus acciones, a construir la nacin mexicana.

  • 8

    En el captulo III. Soberana y representacin, analizo algunos de los principales

    debates que se suscitaron dentro del Congreso, en torno a la definicin, delimitacin y

    redistribucin de la soberana y la representacin, motivados por el trnsito del gobierno de

    Antiguo Rgimen al gobierno federal en construccin, as como las nuevas formas de

    representacin que tuvieron que adaptarse a la convivencia de distintas fuerzas polticas en

    pugna. Ambos conceptos tuvieron que ser modificados, tanto en la teora como en la

    prctica, para responder a las necesidades de un proyecto de nacin (distinto a la sociedad

    colonial), lo mismo que otros trminos como igualdad, representacin popular, gobierno

    representativo, constitucin y divisin de poderes, como elementos de una cultura poltica

    que no rompa por completo con las viejas prcticas corporativas, pero que se encontraba

    en un proceso de cambio originado por las nuevas prcticas de ideologas externas como el

    liberalismo, el constitucionalismo y la Ilustracin, y por la exigencia de las fuerzas

    territoriales de conservar su soberana, lo cual provoc una redistribucin de la misma en

    los mbitos central y local.

    En el captulo IV. Formas de gobierno, estudio los debates de las Actas del

    Congreso que tienen que ver con las diversas proposiciones en torno a la definicin del tipo

    de gobierno que permitiera la unin de casi todos los territorios de la Nueva Espaa en una

    nueva entidad poltica, la cual debera garantizar, al mismo tiempo, la soberana local y la

    proteccin de un poder central ante amenazas externas e internas, con el fin de observar los

    cambios que experimentaron dichas propuestas de acuerdo a las coyunturas polticas que se

    presentaron en el periodo. El debate se bas en dos principales (aunque no nicas)

    propuestas: por un lado, la adopcin del sistema centralista con un ejecutivo fuerte que

    permitiera la toma de decisiones importantes para la nacin pero que podra ser un riesgo

    de regresar al absolutismo de la poca colonial; y por otro, instaurar el federalismo con un

    ejecutivo limitado por las facultades de las fuerzas territoriales que garantizara la libertad

    de las mismas pero que pondra en riesgo la gobernabilidad de la nacin en su conjunto.

    Este debate fue muy complicado y finalmente favoreci a las fuerzas territoriales con la

    adopcin del federalismo.

    En el captulo V. Los poderes de la unin, analizo, mediante las Actas del

    Congreso, los debates que se presentaron en torno a la divisin de los poderes en el mbito

    central: ejecutivo, legislativo y judicial, as como sus lmites jurisdiccionales, sus facultades

  • 9

    y responsabilidades, con el fin de que cada una de estas esferas de poder tuviera la

    legitimidad suficiente que garantizara la gobernabilidad y la unidad nacional, al mismo

    tiempo que se evitara la concentracin de poder en alguna de ellas. Este anlisis me

    permite afirmar que se prest mayor atencin a la definicin de los poderes ejecutivo y

    legislativo, relegando la definicin del judicial; desinters que se vena presentando desde

    finales del siglo XVIII, como si se tratara de un poder de segunda clase o cuyas funciones no

    fueran fundamentales para la construccin del Estado.

    El captulo VI. federalismo: poderes locales y fuerzas territoriales, presenta los

    debates ms complejos en torno a la definicin de las facultades y responsabilidades de los

    poderes centrales (ejecutivo y legislativo, principalmente) y las fuerzas territoriales, en el

    proceso de construccin de una nueva relacin entre ambas esferas de poder que suscit

    tensiones a lo largo del periodo 1822-1824, resueltas mediante acuerdos que evitaron la

    desintegracin del territorio en Estados autnomos. Durante este proceso se observa la

    forma en que las fuerzas territoriales acrecentaron su poder poltico frente a los poderes

    centrales y conservaron su soberana y autonoma en mbitos fundamentales como el fiscal

    y el militar, constituyndose un gobierno federal con un ejecutivo dbil que en diversos

    momentos del siglo XIX demostr su incapacidad para controlar las rebeliones locales y que

    puso en riesgo la gobernabilidad del pas.

    La historiografa acerca del siglo XIX mexicano fue escrita, en sus orgenes, por

    polticos e historiadores protagonistas de los hechos, quienes proporcionaron apreciaciones

    parciales que si bien son valiosas, empaan la realidad de la poca con el lente del

    personaje que intenta expresar su verdad y que, en los casos de hombres pblicos como

    Jos Mara Bocanegra (1987), Lorenzo de Zavala (1985) y Lucas Alamn (1986), entre

    otros, pretendieron adems justificar sus errores polticos y/o administrativos en sus

    escritos, as como denostar a sus opositores.4 Sus historias son relatos de algunos hechos

    4 Entre los ms representativos se encuentran Jos Mara Bocanegra, Memorias para la historia de Mxico independiente, 1822-1846, introduccin y notas de Patricia Galeana, 3 vols., Mxico, Instituto Cultural Helnico/Instituto Nacional de Estudios Histricos de la Revolucin Mexicana/Fondo de Cultura Econmica, 1987; Lucas Alamn, Historia de Mjico desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el ao de 1808 hasta la poca presente, 5 vols., Mxico, Libros del Bachiller Sansn Carrasco, 1986; Carlos Mara de Bustamante, Cuadro histrico de la Revolucin mexicana iniciada el 15 de septiembre de 1810 por el C. Miguel Hidalgo y Costilla, 5 vols., Mxico, Ediciones de la Comisin Nacional para la Celebracin del Sesquicentenario de la Proclamacin de la Independencia y del Centenario de la Revolucin Mexicana, 1961; Jos Mara Luis Mora, Mxico y sus revoluciones, 3 vols., Mxico, Fondo de Cultura Econmica/Instituto Cultural Helnico, 1986; Lorenzo de Zavala, Ensayo histrico de las Revoluciones de

  • 10

    histricos, sin un anlisis profundo de los motivos y consecuencias de los mismos. No

    obstante su parcialidad, estas obras son una fuente histrica importante que ayuda a

    comprender el contexto histrico de la poca, siempre y cuando se analicen con sentido

    crtico, tomando en cuenta quin y en qu momento escribi.

    Retomando estos escritos, antes de la dcada de 1960 algunos investigadores y

    polticos trataron de explicar la construccin del Estado mexicano (especialmente desde el

    punto de vista ideolgico), como una lucha entre dos grupos hegemnicos principales que

    participaron en ese proceso: quienes deseaban conservar el orden colonial, y aquellos que

    pugnaban por su destruccin total para erigir estructuras completamente nuevas, inspiradas

    por las corrientes ideolgicas de la poca (liberalismo, ilustracin y constitucionalismo,

    principalmente), dando como resultado un ambiente de anarqua durante buena parte del

    siglo XIX. Trataban de responder preguntas en torno a la conformacin y actuacin de dos

    grupos polticos antagonistas (con una ideologa rgida y totalmente opuesta a la otra), sus

    intereses de grupo y las influencias que dieron forma a su ideologa especfica. Factores

    como el nacionalismo y el conflicto ideolgico explicaban la inestabilidad poltica del

    periodo. El liberalismo fue para algunos autores el principal factor que permite entender la

    difcil construccin del Estado mexicano. Para Justo Sierra (1950), la Guerra de

    Independencia y la Reforma de 1854 a 1867 fueron parte del proceso de emancipacin de

    Espaa, en primer lugar, y del rgimen colonial, en segundo. El principal factor explicativo

    de Sierra era el liberalismo como determinante del proceso que llevara a la construccin

    del Estado hasta su punto triunfal: el ascenso de Porfirio Daz al poder en 1867.5 Por su

    parte, Jess Reyes Heroles (1957) consideraba al liberalismo la base de la orientacin

    ideolgica en Mxico: el liberalismo nace con la nacin y sta surge con l y que tuvo

    una continuidad desde el siglo XIX hasta el XX, en un proceso evolutivo de mejoramiento

    y perfeccionamiento de las ideas liberales.6 Estas interpretaciones deterministas impedan

    profundizar en torno a distintas corrientes ideolgicas presentes en el pensamiento poltico

    del periodo, as como en otros factores econmicos, polticos y sociales que fueron

    importantes en el proceso de construccin del Estado mexicano. Mxico desde 1808 hasta 1830, Mxico, Fondo de Cultura Econmica/Instituto Cultural Helnico, 1985. 5 Vase Justo Sierra, Evolucin poltica del pueblo mexicano, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1950. 6 Jess Reyes Heroles, El liberalismo mexicano., 3 reimpresin, 3 vols., Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1994, pp. XII-XIII. [1 edicin, 1957].

  • 11

    En lo que se refiere al tema de la Independencia, estrechamente ligado al de la

    construccin del Estado mexicano a partir de 1821, la mayor parte de las interpretaciones

    tradicionales han descrito el movimiento armado que inici en 1810 como una lucha por

    liberarse de la opresin espaola que se vena gestando desde haca 300 aos y que tena

    que suceder casi inevitablemente como reaccin ante el descontento de la sociedad

    novohispana. Los factores explicativos eran totalmente internos, es decir, no se tomaban en

    cuenta las influencias ideolgicas extranjeras ni los acontecimientos polticos de la

    metrpoli. Las preguntas giraban en torno a las razones que motivaron a los grupos

    sociales de la Nueva Espaa a tomar las armas en contra del centenario enemigo: el

    gobierno espaol, as como a la conformacin de la ideologa, especialmente la criolla. De

    esta manera, la interpretacin histrica exclua factores que no permitan comprender las

    verdaderas razones (en los diferentes mbitos de la vida novohispana y metropolitana) que

    propiciaron el enfrentamiento armado y poltico.7

    Entre los ms importantes temas que han dado a la luz recientes investigaciones en

    torno a las causas, desarrollo y culminacin del movimiento de Independencia en Nueva

    Espaa, se encuentra el relativo a la construccin de las modernas naciones

    hispanoamericanas como resultado de la desintegracin del imperio espaol. En este

    sentido, para Horst Pietschmann (1994) resulta indispensable conocer los antecedentes de

    la Independencia y de la construccin de los Estados latinoamericanos en la poca colonial

    desde una doble perspectiva: la metropolitana que comprende un conjunto de

    transferencias a Amrica de instituciones y contenidos poltico-mentales que arraigan en

    este continente, y la hispanoamericana, caracterizada por un escaso grado de

    institucionalizacin [...] y ms bien por el aporte que supone la creacin de estructuras

    socioeconmicas, identidades e idiosincrasias americanas y regionales.8 En su obra El

    7 Vanse entre otros Lucas Alamn, op. cit., 1986; Luis Villoro, El proceso ideolgico de la Revolucin de Independencia, 2 ed., Mxico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1999; John Tutino, De la insurreccin a la revolucin en Mxico. Las bases sociales de la violencia agraria, 1750-1940, Mxico, Ediciones Era, 1990; Jos Miranda, Las ideas y las instituciones polticas mexicanas, primera parte, 1521-1820, Mxico, Instituto de Derecho Comparado, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, 1952; Ernesto Lemoine, Insurgencia y Repblica Federal, 1808-1824. Estudios histricos. Seleccin, Mxico, Banco Internacional, 1980; Brian R. Hamnett, Races de la insurgencia en Mxico. Historia regional, 1750-1824, Mxico, Fondo de Cultura econmica, 1990; Hugh M. Hamill, The Hidalgo Revolt. Prelude to Mexican Independence, Florida, University of Florida Press, 1966; David A. Brading, Orbe indiano. De la monarqua catlica a la repblica criolla, 1492-1867, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1993. 8 Horst, Pietschmann, Los principios rectores de organizacin estatal en las Indias, en Antonio Annino y

  • 12

    Estado y su evolucin al principio de la colonizacin espaola de Amrica (1986) intenta

    explicar las caractersticas, organizacin y funcionamiento del Estado espaol y su

    influencia en la formacin del Estado moderno9 con el fin de comprender los largos

    procesos que se hicieron evidentes durante la crisis poltica de 1808 y que contribuyeron a

    la consumacin de la Independencia, entre los cuales se encuentran: la autonoma de la

    sociedad criolla, el avance progresivo del absolutismo real, el cambio de mentalidades que

    comienza en el siglo XVII y que se evidencia a finales del XVIII, y el desarrollo de la

    formacin protoestatal.10 Pietschmann permite reflexionar, en una perspectiva de largo

    plazo, en torno a la construccin del Estado mexicano como una entidad integrada por

    autonomas regionales que existan (sin experimentar grandes cambios), desde la poca

    colonial, lo que explica en buena medida la fuerza poltica que cobraron estas autonomas

    en los primeros aos del Mxico independiente.

    Despus de la dcada de 1960, diversos investigadores han prestado mayor

    atencin a los procesos histricos del siglo XIX en Mxico, con el fin de comprender mejor

    los fundamentos del actual Estado mexicano, los hechos y protagonistas que haban sido

    ignorados por la historiografa, reconociendo la participacin poltica de actores hasta

    entonces ignorados, como las clases populares. Asimismo, se propusieron nuevos enfoques

    que ayudaran a entender el surgimiento del Mxico independiente y su desarrollo

    econmico, poltico y social. La fundacin del Estado mexicano (1994), coordinado por

    Josefina Vzquez, es una obra pionera en este sentido. A travs de diversos artculos se

    plantean nuevas preguntas sobre los principios de la construccin del Estado, dejando atrs

    las interpretaciones tradicionales basadas en un esquema: los enfrentamientos entre

    centralistas y federalistas y sus instigadores, para buscar en otros factores histricos las

    respuestas que proporcionaran una mejor comprensin del periodo.11

    Franois-Xavier Guerra (coords.), De los imperios a las naciones, Zaragoza, Ibercaja, 1994, p. 79. 9 Horst Pietschmann, El Estado y su evolucin al principio de la colonizacin espaola de Amrica, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1986. 10 Se refiere a que los Estados independientes que surgieron como consecuencia de la desintegracin del imperio espaol no fueron resultado de las guerras de Independencia, sino que se estaban incubando y perfilando ya mucho antes, a travs de procesos histricos complejos de los cuales result que, en el territorio de las futuras nuevas naciones, surgieran fuerzas lo suficientemente fuertes y coherentes como para que finalmente acabaran por constituirse en tal o cual pas independiente. Horst, Pietschmann op. cit., 1994, p. 84. 11 Josefina Zoraida Vzquez (coord.), La fundacin del Estado mexicano, 1821-1855, Mxico, Nueva Imagen, 1994, p. 9. Vanse tambin otras interpretaciones del periodo en Charles A. Hale, El liberalismo mexicano en

  • 13

    Por su parte, Torcuato S. di Tella (1994) hace un anlisis de la relacin entre la

    cultura poltica de las elites y los grupos sociales, mediante mecanismos polticos como las

    elecciones y los pronunciamientos militares, para demostrar que la conformacin de las

    alianzas polticas en esa poca era inestable debido, en gran medida, a los efectos de las

    movilizaciones populares. Destaca nuevos actores o grupos que intervinieron en la poltica

    del periodo, ms all de las elites.12

    Los temas del constitucionalismo mexicano y el poder legislativo han sido

    abordados principalmente desde el punto de vista del derecho mexicano y sus fundamentos

    jurdicos, entre las que se encuentran la ya clsica obra de Felipe Tena Ramrez, Derecho

    constitucional mexicano (1987),13 donde analiza las facultades del Congreso y su evolucin

    histrica. En el mismo sentido, Poltica y procesos legislativos (1985)14, es un conjunto de

    ocho ensayos que analizan el funcionamiento de las cmaras de diputados y senadores, as

    como las actividades que realizan y cmo se relacionan con el federalismo mexicano.

    Una importante obra que permite conocer de manera general la formacin del poder

    legislativo en Mxico es la de un grupo de investigadores encabezados por Gloria Villegas

    Moreno, Historia sumaria del poder legislativo en Mxico (1997),15 que revisa la formacin

    de los Congresos en Mxico y las diferentes modalidades de eleccin de diputados

    federales y locales. Si bien esta obra colectiva proporciona un contexto general de la

    la poca de Mora, 9 ed., Mxico Siglo XXI Editores, 1991; Virginia Guedea, En busca de un gobierno alterno: los Guadalupes de Mxico, Mxico, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, 1992. 12 Torcuato S. Di Tella, Poltica nacional y popular en Mxico,1820-1847, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1994, p. 25. Vase tambin Michael P. Costeloe, La primera Repblica Federal en Mxico, 1848-1953, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1983, donde analiza la formacin de los partidos polticos mexicanos a partir de las logias masnicas y otros grupos polticos e ideolgicos que se fueron formando durante la primera mitad del siglo XIX. 13 Felipe Tena Ramrez, Derecho constitucional mexicano, Mxico, Porra, 1987. Vanse tambin Jos Asensi Sabater, La poca constitucional, Valencia, Tirant lo Blanch, 1998; Jorge Carpizo, Estudios constitucionales, 4 ed., Mxico, Porra/Universidad Nacional Autnoma de Mxico, 1994; La estructura del gobierno en la Constitucin de 1824, en La Constitucin federal de 1824, Mxico, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, 1976; La eleccin de los diputados y senadores, en Derecho legislativo mexicano, Mxico, Cmara de Diputados, 1973; Ignacio Burgoa, Derecho constitucional mexicano, Mxico, Porra, 1973; entre otros. 14 Poltica y procesos legislativos, Mxico, Miguel ngel Porra, 1985. 15 Gloria Villegas Moreno (et al.), Historia sumaria del poder Legislativo en Mxico, Serie I. Historia y desarrollo del poder Legislativo. Tomo I, Instituto de Investigaciones Legislativas, 1997, [Enciclopedia Parlamentaria de Mxico]. Vase tambin Francisco Gil Villegas (coord.), El congreso mexicano, Mxico, Instituto de Investigaciones Legislativas, 1994, donde se analizan bsicamente las funciones del congreso mexicano en el siglo XIX y los fundamentos ideolgicos del mismo (tradicin democrtica y tradicin liberal).

  • 14

    evolucin histrica del poder legislativo, se dedica ms bien a analizar los fundamentos

    legales de este poder.

    En lo que se refiere al tema del constitucionalismo y el poder legislativo mexicano

    desde el punto de vista histrico, la mayor parte de los estudios centran su atencin en la

    segunda mitad del siglo XIX. As tenemos, por ejemplo, Anatoma del poder en Mxico,

    1848-1953 (1977)16 de Moiss Gonzlez Navarro, en la cual aborda la actuacin del

    Congreso a travs de esos aos. En especial, varias obras destacan el papel del Congreso

    Constituyente de 1857, por ejemplo, la de Francisco Zarco, Historia y Crnicas del

    Congreso Constituyente, 1856-1857 (1956),17 donde analiza los debates de ese periodo.

    Uno de los investigadores que ms se han interesado en este tipo de anlisis es

    Reynaldo Sordo (1993), quien estudi al Congreso durante la Primera Repblica

    Centralista con el fin de comprender los cambios en el sistema y la manera en que se

    desarroll el centralismo surgido de la Constitucin de las Siete Leyes, tomando como

    base al que l considera el principal agente involucrado en el proceso: el Congreso

    mexicano. La obra abarca los aos 1833 a 1841, que el autor subdivide en tres grandes

    perodos: primero, 1833-1834, ltima etapa del federalismo; segundo, 1834-1837, poca

    de transicin que conduce al cambio de forma de gobierno con la elaboracin de la nueva

    Constitucin; y tercero, 1837-1841, peripecias del nuevo sistema centralista.18 Sordo

    Cedeo estudia en esta obra una importante coyuntura histrica y poltica en Mxico: el

    cambio de una Constitucin federalista a otra centralista y cmo se desarroll este viraje

    poltico al interior del Congreso, as como las pugnas de las facciones internas, los

    desacuerdos polticos y los logros y desaciertos del Congreso en el periodo de estudio.

    Tomando como base un amplio conjunto de fuentes de primera mano (Actas pblicas y

    secretas del congreso, dictmenes, proyectos de ley, discursos, prensa peridica, folletos y

    legislaciones) analiza, sobre todo, las alianzas entre grupos polticos en formacin

    (liberales, conservadores, moderados), para explicar cmo el papel del Congreso

    16 Moiss Gonzlez Navarro, Anatoma del poder en Mxico, 1848-1953, Mxico, El Colegio de Mxico, 1977. 17 Francisco Zarco, Historia del Congreso Extraordinario Constituyente (1856-1857), Mxico, El Colegio de Mxico, 1956. Vase tambin Emilio Rabasa, La constitucin y la dictadura, Mxico, El Colegio de Mxico, 1957 (critica la obra del Congreso de ese ao); Daniel Coso Villegas, La Constitucin de 1857 y sus crticos, Mxico, Hermes, 1957 (defiende la obra de dicho Congreso). 18 Reynaldo Sordo Cedeo, El Congreso en la primera Repblica centralista, Mxico, El Colegio de Mxico, 1993, p. 12.

  • 15

    contribuy al cambio de la forma de gobierno federalista al centralista. Es una obra bsica

    que permite conocer el periodo posterior al que aqu se estudia.19

    Cecilia Noriega Elio (1986) tambin se ha dedicado al estudio del poder legislativo

    durante la primera mitad del siglo XIX, centrndose en el trabajo parlamentario de la

    legislatura de 1842, las opciones y alianzas polticas ms importantes del periodo y los

    intereses econmicos y corporativos, entre otros, que influyeron en dichas alianzas.20 Esta

    obra es un buen referente en cuanto al tipo de investigacin que llev a cabo, la

    metodologa y las fuentes que utiliz, ya que analiza, entre otras cosas, datos comparativos

    (edad, ocupacin, procedencia) de los miembros del Constituyente de 1842, a travs de un

    gran nmero de documentos de archivo, folletera y peridicos del siglo XIX. Asimismo,

    estudia las diferencias entre el grupo de diputados de la legislatura de 1842 y el grupo que

    elabor las bases orgnicas en 1843 (esta ltima, una elite ms refinada y poderosa) y sus

    respectivos proyectos constitucionales, con el fin de explicar porqu prevaleca en esa

    poca una mentalidad conservadora. De esta misma autora, es muy valioso el artculo Los

    grupos parlamentarios en los congresos mexicanos, 1810 y 1857. Notas para su estudio

    (1986),21 en el cual analiza la composicin del legislativo, tomando en cuenta la

    permanencia y estabilidad de sus miembros como factores relevantes durante un periodo

    caracterizado por la inestabilidad poltica (desde la eleccin de diputados a las Cortes

    espaolas hasta el Congreso Constituyente de 1857). Este artculo es parte de una

    investigacin mayor que pretende analizar el proceso de formacin e integracin de la

    clase poltica decimonnica en torno al poder legislativo. Mediante la organizacin de los

    datos en cuadros explicativos, la autora logra mostrar las tendencias de grupos y

    19 En un reciente seminario sobre federalismo en Mxico, Sordo Cedeo present una interesante investigacin donde aborda los debates de las dos primeras legislaturas (1822-1823 y 1824), las tendencias polticas que se dan al interior del mismo, su inicial preponderancia como poder, sus difciles relaciones con los otros poderes, el debate en torno al tipo de gobierno que habra de establecerse en la nueva nacin independiente, y la paulatina y compleja insercin de las autonomas locales al pacto federal. Esta ponencia permite tener un panorama general de lo que fueron los dos primeros congresos mexicanos, y proporciona diferentes temas relacionados con la actividad legislativa que pueden servir de base para futuras investigaciones, adems de abordar un tema muy poco investigado. Reynaldo Sordo Cedeo, El congreso Nacional: de la autonoma de las provincias al compromiso federal, Seminario sobre el primer federalismo en Mxico, mimeo, 2000. 20 Cecilia Noriega Elio, El Constituyente de 1842, Mxico, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, 1986. 21 Cecilia Noriega Elio, Los grupos parlamentarios en los congresos mexicanos, 1810 y 1857. Notas para su estudio, en Beatriz Rojas (coord.), El poder y el dinero. Grupos y regiones mexicanos en el siglo XIX, Mxico, Instituto Mora, 1994, pp. 121-158.

  • 16

    congresos, as como las caractersticas y problemas especficos de cada uno de ellos, lo

    que permite distinguir dinastas polticas, de las cuales posteriormente analiza la

    participacin y permanencia de sus miembros en el Congreso, el promedio de edades,

    lugares de origen, estructura ocupacional, posicin personal, etctera. De esta manera

    demuestra la estabilidad del esa institucin durante la primera mitad del siglo XIX y cmo,

    mediante el anlisis de dicha institucin, se puede percibir la existencia de una clase

    poltica en proceso de legitimacin. La metodologa que utiliza es til para intentar un

    anlisis de los miembros del Congreso entre 1822 y 1824.

    Algunos de los ms recientes estudios en torno a la construccin del Estado

    mexicano, si bien no tratan especficamente de la formacin del gobierno y los poderes en

    Mxico, abordan temas contiguos al que me ocupa, los cuales han contribuido a la

    reconstruccin histrica de la primera mitad del siglo XIX mexicano y, en especial, han

    permitido comprender de qu manera se fue conformando, sobre las bases jurdicas

    coloniales, un nuevo orden poltico y social impregnado de la ideologa liberal y

    constitucionalista de la poca, es decir, un naciente orden que planteaba como parte de sus

    objetivos principales, alcanzar la felicidad de los nuevos ciudadanos mexicanos por medio

    del buen gobierno liberal.22 En lo particular, dichas investigaciones permiten entender el

    contexto en el cual se desarroll el trabajo parlamentario del Congreso y el cambio o

    permanencia de las ideas polticas que expusieron los diputados, ya que proporcionan

    amplias explicaciones en torno a temas inherentes a la construccin del Estado, tomando en

    cuenta, en la mayora de los casos, el trnsito del Antiguo Rgimen a la nueva poltica del

    Mxico independiente.

    Jos Antonio Aguilar Rivera (2000), pone en duda la viabilidad de la teora liberal

    en los pases latinoamericanos, afirmando que una gran falla de origen del modelo

    liberal, que ocasion grandes problemas en el caso de Mxico, fue la ausencia de poderes

    constitucionales de emergencia, dando como resultado que no pudiera mantenerse en vigor

    la legitimidad constitucional en situaciones crticas y se pusiera en entredicho la

    funcionalidad de la Constitucin. Aclara que las constituciones y las facultades

    extraordinarias probablemente no son los factores principales para explicar el desorden

    22 En muchos de los debates del Congreso que he revisado, los diputados mencionan que la felicidad del pueblo es uno de los principales objetivos del buen gobierno, representado por los miembros del Congreso.

  • 17

    poltico que Mxico experiment durante el siglo XIX, pero en el caso mexicano s tienen

    relevancia porque despertaron un importante debate terico sobre la necesidad de establecer

    poderes de emergencia constitucionales.23

    En un texto posterior, Aguilar Rivera (2001) reconstruye la historia de los poderes

    de emergencia en Mxico, los cuales fueron rechazados por los polticos del siglo XIX (y en

    especial de la primera mitad) por el miedo que se tena a la dictadura. Seala que el vaco

    constitucional en torno a dichos poderes demostr la incapacidad de los gobiernos para

    actuar legtimamente, y con la eficacia necesaria, en el momento adecuado para reprimir

    revueltas incipientes, lo cual incentiv las rebeliones de los lderes potenciales y cre

    incertidumbre en el sistema poltico, principalmente sobre su legitimidad. La ausencia de

    poderes de emergencia constitucionales abri la puerta a un gobierno arbitrario que se vio

    en la necesidad de crear, para cada urgencia que surga, decretos y leyes especficos que

    dotaban de facultades extraordinarias al ejecutivo, provocando un nivel ms alto de

    incertidumbre poltica, lo que da la legitimidad de la Constitucin y dio la imagen de

    que el gobierno constitucional no era viable. Las dos obras de este autor son tiles desde el

    punto de vista poltico, siempre y cuando no se olvide que un proceso histrico no puede

    ser explicado por un slo aspecto, ya sea la falta de viabilidad del sistema liberal o la

    inexistencia de poderes de emergencia en la Constitucin de 1824.24

    Nettie Lee Benson (1955) destaca la importancia de la diputacin provincial como

    la institucin que llev la autonoma a las provincias de Mxico, favoreci la

    legitimacin y el triunfo del movimiento independentista de Iturbide, contribuy a la

    creacin del imperio monrquico mexicano y a la instauracin del sistema republicano

    federal de gobierno. Afirma que, al adoptar el Plan de Casa Mata en 1823, Mxico se vio

    dividido en provincias o estados independientes, asumiendo sus respectivas diputaciones

    provinciales el dominio absoluto de sus asuntos internos e independientes del gobierno

    central, lo cual propici la desintegracin del gobierno nacional (hasta entonces

    23 Jos Antonio Aguilar Rivera, En pos de la quimera. Reflexiones sobre el experimento constitucional atlntico, Mxico, Fondo de Cultura Econmica/Centro de Investigacin y Docencia Econmicas, 2000, pp. 22, 37, 58, 77-78 y 93. 24 Jos Antonio Aguilar Rivera, El manto liberal: los poderes de emergencia en Mxico, 1821-1876, Mxico, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, 2001, pp. 9,18, 73 y 103-104. Cursivas en el original.

  • 18

    monrquico) y el establecimiento del rgimen federal en Mxico.25 Acorde a Nettie Lee

    Benson, Josefina Vzquez (1996) afirma que la conformacin del federalismo en 1824 fue

    el resultado del regionalismo, el cual describe como la verdadera fuerza poltica al

    derrumbarse el intento monarquista que buscaba conservar el viejo orden novohispano.

    Este regionalismo surgi a raz de la creacin de las diputaciones provinciales que

    permitieron amalgamar a sus elites para defender sus intereses locales ante el gobierno

    federal.26 Ambas obras permiten percibir el proceso de construccin del Estado mexicano

    desde el punto de vista regional y no slo desde una perspectiva general que presente

    exclusivamente lo que sucede en el mbito del gobierno central, en la Ciudad de Mxico.

    Respecto a la autonoma territorial, Marcello Carmagnani (1994) estudia en particular

    la capacidad que desarrollan las diferentes reas mexicanas de autoadministrarse entre el

    siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX. Describe el proceso de organizacin territorial

    de las autonomas locales, su resistencia a ceder parte de su soberana, y cmo a partir de

    1823 se convierten en estados mediante la integracin de un pacto federativo. Diferencia la

    territorialidad de la divisin administrativa, definiendo la primera como la capacidad de

    desarrollar histricamente un conjunto de funciones que van configurando una tradicin, la

    de una comn pertenencia a un territorio y de un sentimiento de una comunidad de

    intereses sobre el territorio, factores que contribuyeron en gran medida a que las diferentes

    entidades defendieran su autonoma territorial y la conservacin de sus tradiciones, lo cual

    slo sera posible si el pas se conformaba con la forma de gobierno federalista.27

    En torno al tema de la soberana, uno de los historiadores que se ha ocupado

    recientemente de l y sus diferentes interpretaciones en el trnsito del Antiguo Rgimen al

    Mxico independiente, es Franois-Xavier Guerra (1992 y 1998), quien considera la

    poltica del siglo XIX como resultado de la coexistencia o la hibridacin entre un conjunto

    de ideas, imaginarios y prcticas nuevas [...] modernidad, y elementos heredados [del]

    [...] Antiguo Rgimen, de donde surge tambin una nueva nocin de soberana. Analiza el

    25 Nettie Lee Benson, La diputacin provincial y el federalismo mexicano, Mxico El Colegio de Mxico, 1955, pp. 19, 137 y 151. 26 Vase Josefina Zoraida Vzquez, El federalismo mexicano, 1823-1847, en Marcello Carmagnani (coord.), Federalismos latinoamericanos: Mxico/Brasil Argentina, Mxico, Fondo de Cultura Econmica/El Colegio de Mxico/Fideicomiso Historia de las Amricas, 1996, pp. 15 y 31. 27 Marcello Carmagnani, Territorios, provincias y estados: las transformaciones de los espacios polticos en Mxico, 1750-1850, en Josefina Zoraida Vzquez (coord.), op. cit., 1994, pp. 49 y 52.

  • 19

    trmino soberana desde su origen feudal hasta la poca de la Independencia, concluyendo

    que, a partir de 1808, con la cada de la monarqua espaola en manos del gobierno

    francs, la nocin de soberana del Antiguo Rgimen, concebida de manera radical,

    como una potestad unificada, absoluta, no limitada por nadie y de la cual procede toda

    autoridad, sufri una gran transformacin.28 Al presentarse un vaco de soberana, sta

    tendra un nuevo titular colectivo y abstracto: la nacin. Pero no se trataba de una nacin

    unitaria, sino de un conjunto de pueblos que reclamaban para s la soberana antes

    depositada en el rey.29 Las dos obras de Guerra permiten reflexionar en torno a lo que se

    consideraba como la nacin y la soberana a principios de la dcada de 1820, y an

    antes. Conceptos que implicaban una tradicin de pertenencia a una entidad mayor (el

    imperio) y que continuarn usndose, con distinta carga conceptual, durante el sigo XIX.

    En lo que se refiere a la instauracin de nuevas formas de hacer poltica

    (elecciones, formas de representacin, formacin de la ciudadana, etctera) que se venan

    gestando desde la poca colonial, Alicia Hernndez Chvez (1993) considera que ciertos

    procesos polticos y sociales, caractersticos de la poca independiente, comenzaron a

    desarrollarse a partir de las reformas borbnicas (alrededor del ltimo cuarto del siglo

    XVIII). Tal es la transformacin de la condicin de sbditos a la de ciudadanos, proceso que

    permite observar tambin la existencia de una cultura poltica a partir de la ruptura tutelar

    de las ciudades sobre los pueblos y las comunidades, cuando las Reformas Borbnicas

    intentaron centralizar poltica y administrativamente a la Nueva Espaa, dando como

    resultado una gran cantidad de protestas por parte de las autoridades de los pueblos,

    apoyados en el derecho consuetudinario. Esta cultura poltica que estaba relacionada con

    los derechos corporativos que estableci el sistema colonial, se combin con las nuevas

    ideas liberales en torno a la libertad y la soberana. Es decir, hay una continuidad en la

    prctica, pero no deja de haber tambin una aceptacin del nuevo marco legal, es decir, de

    una nueva legitimidad.30

    28 Franois-Xavier Guerra, De la poltica antigua a la poltica moderna. La revolucin de la soberana, en Franois-Xavier Guerra y Annik Lmprire (et al.), Los espacios pblicos en Iberoamrica. Ambigedades y problemas. Siglos XVIII-XIX, Mxico, Centro Francs de Estudios Mexicanos y Centroamericanos/Fondo de Cultura Econmica, 1998, pp.109 y 127. 29 Franois-Xavier Guerra, Modernidad e independencias. Ensayos sobre las revoluciones hispnicas, 3 edicin, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 2000 [1 edicin 1992], p. 30. 30 Alicia Hernndez Chvez, La tradicin republicana del buen gobierno, Mxico, Fondo de Cultura

  • 20

    Alfredo vila (2002) estudia el tema de la soberana nacional y sus representantes

    para explicar el origen del gobierno representativo en Mxico, encontrndolo en el orden

    poltico autoritario, paternalista y estamental de la Nueva Espaa. Analiza los diferentes

    tipos de representacin en el Antiguo Rgimen y los cambios que experimentaron por la

    influencia de las ideas liberales. Este proceso comienza a observarse en la Constitucin de

    Cdiz como resultado de la ausencia de poder originada por la crisis poltica de 1808 y la

    consecuente dispersin de la soberana y la autoridad. Todos estos factores provocaron

    pugnas en las corporaciones espaolas y novohispanas, as como la necesidad de nuevas

    formas de representacin para conciliar intereses y controlar y hacer gobernable el imperio

    espaol. La revolucin poltica aunada a la revolucin armada, contribuy a la construccin

    del primer gobierno representativo en Mxico.31

    Para Antonio Annino (1999), el problema de la soberana va ms all del conflicto

    entre las provincias y el gobierno superior y tiene que ver con las dinmicas regionales y

    locales del siglo XVIII que dieron como resultado la conformacin de autonomas

    territoriales fuertes, comunidades locales cuyos municipios fueron dotados de nuevos

    derechos polticos por la Constitucin de Cdiz, en la cual se defini a la soberana de

    manera muy abstracta, con el fin de centralizar el imperio, homologar sus regiones y evitar

    la atomizacin del poder, lo cual no pudo lograrse y dio como resultado que, al triunfo de la

    Independencia, Iturbide tuviera que negociar con los poderes territoriales de la antigua

    colonia, representados principalmente por los municipios, cuyas autoridades defendieron su

    soberana frente al Estado con la idea contractual de que sta estaba depositada

    originariamente en la nacin y por tanto no era delegable, de manera definitiva, a las

    instituciones representativas.32 Considera que desde el siglo XVII los cargos jurisdiccionales

    proporcionaron legitimidad a grandes autonomas territoriales y corporativas, a las cuales

    tenan acceso los criollos, comenzando as el desarrollo del autogobierno. Annino considera

    la existencia de una nacin o entidad territorial de caractersticas indefinidas, que es

    Econmica/El Colegio de Mxico/Fideicomiso Historia de las Amricas, 1993, pp. 21, 28-29 y 33. 31 Alfredo vila, En nombre de la nacin. La formacin del gobierno representativo en Mxico (1808-1824), Mxico, Centro de Investigacin y Docencia Econmicas/Taurus, 2002. 32 Antonio Annino, Ciudadana versus gobernabilidad republicana en Mxico, en Hilda Sbato (coord.), Ciudadana poltica y formacin de las naciones. Perspectivas histricas de Amrica Latina, Mxico, El Colegio de Mxico/Fideicomiso Historia de las Amricas/Fondo de Cultura Econmica, 1999, pp. 67, 69 y 74-46.

  • 21

    anterior a la creacin de la nacin mexicana, porque la nacin ya existe en estado natural

    y se expresa por medio de otros cuerpos representativos, cuyo pacto recproco precede a la

    norma constitucional.33 Con el triunfo de la independencia la voluntad nacional slo

    ser posible mediante un pacto entre soberanas distintas, independientes entre s y ante

    la autoridad central, lo que representa para el autor los orgenes del federalismo mexicano.

    La soberana habra que compartirla no slo entre federacin y Estados, sino tambin entre

    los diferentes municipios integrantes de dichos estados. Este anlisis permite apreciar

    importantes aspectos del llamado pacto colonial para entender cmo funcionaba y sus

    cambios al momento de la ruptura, en 1808, as como la conformacin de un antecedente de

    la futura nacin mexicana, impregnado de tradiciones y sentimientos de pertenencia a una

    entidad mayor. Todos estos aspectos, fueron el antecedente directo de la federacin. 34

    En torno al movimiento de Independencia, Jaime E. Rodrguez (1996 y 1999)

    afirma que no fue una reaccin anticolonial, sino parte de dos fenmenos: tanto de una

    revolucin poltica como del rompimiento de un sistema poltico mundial.35 Asimismo,

    destaca dos principales grupos de elite que participaron de manera importante en el proceso

    de Independencia: por un lado, la elite urbana de la ciudad de Mxico que demandaba

    autogobierno autonoma de todo el virreinato cuyo gobierno se establecera en la

    ciudad de Mxico y por otro, las autonomas provinciales que deseaban una autonoma

    local con respecto a la ciudad de Mxico. Examina la persecucin de la autonoma por

    parte de la elite urbana, caracterizada por una actitud protonacionalista que aspiraba a la

    instauracin de un gobierno de tipo oligrquico. Asimismo, observa cmo la Constitucin

    de Cdiz contribuy a la creacin de dos nuevas instituciones de autogobierno: la

    diputacin provincial y el cabildo constitucional que reafirmaron el derecho de

    autogobierno de los territorios novohispanos, contribuyendo al debilitamiento de la

    autoridad central y al surgimiento de un sentimiento regionalista hasta entonces

    reprimido. Por tanto, para Jaime Rodrguez el proceso autonomista se desarroll de manera

    33 Ibid., pp. 78-80. Cursivas en el original. 34 Antonio Annino, El primer constitucionalismo mexicano, 1810-1830, en Marcello Carmagnani, Alicia Hernndez Chvez y Ruggiero Romano (coords.), Para una historia de Amrica III. Los nudos (2), Mxico, El Colegio de Mxico/Fideicomiso Historia de las Amricas/Fondo de Cultura Econmica, 1999, pp. 158, 172 y 175-176. 35 Jaime E. Rodrguez O., La independencia de la Amrica espaola, Mxico, El Colegio de Mxico/ Fideicomiso Historia de las Amricas/Fondo de Cultura Econmica, 1996, pp. 13 y ss.

  • 22

    creciente durante el periodo independentista, situacin que prevaleci durante buena parte

    del siglo XIX y contribuy a la formacin del federalismo.36

    La mayora de los autores mencionados anteriormente coinciden en que la defensa

    de la autonoma regional llamada tambin regionalismo y autogobierno fue un

    elemento fundamental en el proceso para establecer el sistema federal en el nuevo Estado

    mexicano; factor que se gener desde los primeros aos de la poca colonial y se hizo

    evidente en el inicio de la vida independiente de Mxico. Tambin hacen hincapi en el

    hecho de que los procesos autonomistas no surgen a partir del movimiento de

    Independencia, sino que venan madurando desde los primeros aos de la colonia.

    Todas estas obras han contribuido a comprender mejor el proceso de construccin

    del Estado mexicano, dentro del cual el Congreso jug un papel preponderante como la

    institucin que garantiz la formacin y legitimacin del gobierno, la divisin de poderes y

    la unidad nacional.

    36 Jaime E. Rodrguez O., De sbditos de la corona a ciudadanos republicanos. El papel de los autonomistas en la Independencia de Mxico, en Josefina Zoraida Vzquez (coord.), Interpretaciones de la Independencia de Mxico, Mxico, Nueva Imagen, 1997, pp. 35, 55, 59 y 60.

  • 23

    I. Contexto histrico En este captulo expondr las coyunturas polticas correspondientes a lo que he denominado

    los cuatro momentos histricos del Congreso durante el perodo 1822-1824, que

    contribuyeron a modelar el discurso de los diputados en torno a la soberana y la

    representacin, la forma de gobierno, los poderes de la unin y sus lmites, y la relacin

    entre las esferas de poder local y central, como se muestra en el siguiente cuadro:

    Momentos histricos Coyunturas Instalacin del primer Congreso mexicano. Sesion del 24 de febrero al 30 de octubre de 1822.

    - Eleccin de Iturbide como emperador. (Se distinguen dos grupos de diputados: uno a favor y otro en contra de la eleccin). - Arresto de varios diputados por rdenes de Iturbide. - Disolucin del primer Congreso.

    Instalacin de la Junta Nacional Instituyente. Sesion del 2 de noviembre de 1822 al 6 de marzo de 1823.

    - Se desconoce la legitimidad de la Junta. - Se prepara en Veracruz la sublevacin de Santa Anna y otros jefes militares contra el gobierno de Iturbide. - Se exige la reinstalacin del Congreso mediante el Plan de casa Mata.

    Reinstalacin del primer Congreso mexicano. Sesion del 7 de marzo al 30 de octubre de 1823.

    - Renuncia de Iturbide. - Varias provincias amenazan con formar Estados independientes. - Promulgacin del Plan de Veracruz. - Se pone en duda la legitimidad del Congreso y se exige la convocatoria de uno nuevo.

    Instalacin del segundo Congreso mexicano. Sesion del 7 de noviembre de 1823 al 14 de diciembre de 1824.

    - Se aprueba que las provincias se constituyan como estados. - Discusin del Acta Constitutiva de la Federacin, para evitar la independencia de las provincias. - Se realizan elecciones para conformar las legislaturas constituyentes estatales y sustituir con stas a las diputaciones provinciales - Discusin del proyecto de Constitucin.

  • 24

    En el primer momento histrico: instalacin del primer Congreso mexicano, pueden

    identificarse dos coyunturas decisivas: la eleccin arbitraria de Iturbide como emperador,

    por parte de un grupo de diputados apoyados por algunos jefes militares de la ciudad de

    Mxico y el encarcelamiento de varios legisladores que se oponan a este hecho. Como

    consecuencia, Iturbide orden la disolucin del primer Congreso, provocando el

    descontento de fuerzas territoriales cuya opinin no fue tomada en cuenta.

    El segundo momento histrico: la instalacin de la Junta Nacional Instituyente,

    creada por la voluntad de Iturbide, lo inclu como parte del trabajo parlamentario del

    Congreso an cuando se trat de un grupo de hombres elegidos exclusivamente por el

    emperador y no mediante elecciones, cuya funcin no era elaborar la Constitucin,

    porque en los debates contenidos en sus Actas se aprecia el cambio en algunas de las ideas

    polticas que me interesa analizar y porque hubo una continuidad, ya que algunos de sus

    integrantes lo fueron tambin del primer Congreso. Adems, durante este breve periodo se

    prepar en Veracruz la sublevacin de Antonio Lpez de Santa Anna y otros jefes militares

    contra el emperador, desconociendo su autoridad y exigiendo la restitucin del foro poltico

    en el cual se encontraban reunidos sus legtimos representantes. Este movimiento armado

    dio paso a la redaccin del Plan de Casa Mata, al cual se adhirieron, paulatinamente, la

    mayora de las fuerzas territoriales que exigieron la restitucin del Congreso. Como

    consecuencia, este plan cambiara de manera significativa las ideas en torno al rumbo

    poltico del pas en construccin, principalmente en lo relacionado con la forma de

    gobierno y los lmites del poder, la soberana y la representacin, creando una coyuntura en

    el proceso de formacin del gobierno mexicano.

    En el tercer momento histrico: reinstalacin del primer Congreso mexicano, se

    presentaron importantes coyunturas que influyeron en el cambio del discurso parlamentario

    y en las decisiones respecto a la organizacin poltica de la futura nacin. La renuncia de

    Iturbide provoc un vaco de poder que no sera fcilmente solucionado, al no existir una

    figura o institucin lo suficientemente legtima para ocupar el lugar del emperador. Aunado

    a ello, el desprestigio del Congreso reinstalado dio a varias fuerzas territoriales la

    oportunidad de amenazar con formar Estados independientes si no se cumpla con lo

    estipulado en el Plan de Casa Mata y, posteriormente, con otras exigencias que les

    permitira acrecentar su poder local, incluyendo la convocatoria a un nuevo Congreso.

  • 25

    En el cuarto y ltimo momento histrico: instalacin del segundo Congreso

    mexicano, se presentaron acciones por parte de las fuerzas territoriales que fueron

    consecuencia de las anteriores coyunturas, principalmente, de la promulgacin del Plan de

    Casa Mata. Con la amenaza latente de que las provincias se dispersaran en pequeas

    naciones independientes, el Congreso la nica institucin que en ese momento contaba

    con legitimidad y autoridad suficiente para ser el elemento de cohesin entre las fuerzas

    territoriales, otorg a las provincias importantes concesiones para contar con su apoyo,

    tales como la realizacin de elecciones para conformar las legislaturas constituyentes estatales

    y sustituir con stas a las diputaciones provinciales. Todo ello se plasm, primero, en el Acta

    Constitutiva, y despus, en la Constitucin de 1824, con el fin de garantizar el nuevo pacto

    entre las fuerzas territoriales que hicieron posible el nacimiento de la nacin mexicana.

    1.1. La tradicin constitucionalista y liberal

    Desde tiempos muy remotos se ha hecho referencia a las formas puras e impuras de

    gobierno. El filsofo griego Aristteles clasific entre las primeras a la democracia, la

    monarqua y la aristocracia; y entre las segundas, a la demagogia, la oligarqua y la tirana.

    En la polis griega se hizo necesario un gobierno que proporcionara, simultneamente,

    seguridad e independencia para garantizar la prosperidad de la comunidad poltica.

    Posteriormente, el romano Polibio prosigui con el pensamiento de Aristteles desarrollando

    la teora de las formas mixtas de gobierno, ya que las planteadas por el griego no se daban

    en forma pura. Durante la Edad Media, Santo Toms de Aquino sostuvo estas formas

    mixtas inspirado en la jerarqua de la Iglesia catlica, clasificndolas de acuerdo con el

    ejercicio del poder: si se gobernaba para todos, se trataba de una monarqua o una aristocracia;

    si se gobernaba slo para una minora, se estaba frente a una dictadura o forma demaggica.37

    Durante la Baja Edad Media la atomizacin de poder dio como resultado diversas

    pugnas entre el emperador, los reyes y los seores feudales (incluyendo a la Iglesia),

    inicindose el proceso de creacin del Estado moderno. Esta nueva entidad poltica estaba

    integrada por un territorio dentro del cual se ejerca el poder poltico, un poder centralizado

    ejercido por un solo individuo, la existencia de soberana detentada de manera suprema, en

    37 Francisco Berln Valenzuela, Derecho parlamentario, 4. reimpresin, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 2000, pp. 95-96.

  • 26

    lo interno y con independencia respecto al exterior, un ejrcito nacional permanente,

    potestad exclusiva para decretar y recaudar impuestos (dejan de ser negocio privado),

    potestad de elaborar y aplicar el derecho mediante funciones legislativas y jurisdiccionales,

    monopolio para la acuacin de moneda y el surgimiento de la burocracia y los servidores

    pblicos, designados por los individuos en quienes se delegaba la titularidad del poder.

    Posteriormente, en el Estado contemporneo se proclama que la soberana reside en el pueblo;

    por tanto, se presenta la necesidad y obligacin de crear una Constitucin escrita en la cual se

    consagren las garantas del gobernado y el principio de la divisin de poderes. Respecto

    al ltimo punto, en reaccin a las arbitrariedades originadas por la concentracin de poder

    durante los regmenes absolutistas, Montesquieu destac la necesidad de una dispersin

    del poder equilibrada y con atribuciones especficas, dando como resultado la divisin de

    los tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial, base de los sistemas polticos modernos.38

    La ratificacin de la Constitucin de Estados Unidos, a finales del siglo XVIII,

    inaugur un periodo durante el cual se pretendi refundar la legitimidad poltica. La

    premisa bsica del liberalismo se basaba en que todos los hombres haban sido creados

    iguales y que, por lo tanto, tenan el poder racional para gobernarse a s mismos de manera

    individual y colectiva. En realidad no exista en el mundo un modelo terico constitucional

    bien definido, sino que se fue construyendo con la experiencia y especificidades de cada

    nacin que lo adopt. En los Estados hispanoamericanos los constitucionalistas buscaron

    crear y limitar el poder simultneamente. Esa era la esencia de la construccin nacional

    liberal. La mayor parte de los gobiernos revolucionarios hispanoamericanos que lograron

    su independencia, redactaron constituciones en las cuales se plasm la existencia de

    derechos naturales inalienables que buscaban proteger mediante la separacin de poderes y

    la construccin de un poder legislativo dominante. 39

    Uno de los aspectos ms importantes en el desarrollo poltico de Hispanoamrica fue la

    dificultad para establecer nuevos Estados despus de la Independencia. Se crearon

    sistemas constitucionales formales que fundaron el gobierno representativo, con el fin de

    transferir el poder a travs de elecciones y garantizar las libertades individuales. Este

    proceso trajo consigo la lucha entre grupos polticos: por un lado, quienes detentaban el

    38 Ibid., pp. 97-99. 39 Jos Antonio Aguilar Rivera, op. cit., 2000, p. 19.

  • 27

    poder; y por otro, la oposicin que lo deseaba y no confiaba en los mtodos

    constitucionales del grupo en el poder. La falta de cohesin de las elites polticas y las

    movilizaciones populares ocasionaron guerras civiles y golpes de Estado. Tras el

    triunfo de la Independencia, comenz la desintegracin paulatina de las instituciones

    coloniales. Comenz a disminuir la importancia y nmero de los grupos corporativos y la

    distincin de castas que haban sido factores claves para el control social. La Iglesia y el

    ejrcito continuaron siendo instituciones de gran peso, pero no dominantes, ya que

    terminaron sus privilegios jurdicos.40

    El problema fundamental de los grupos de poder hispanoamericanos ante la

    desintegracin del imperio (entre 1810 y 1830), fue la construccin de un sistema poltico

    con autoridad efectiva y duradera, lo cual se dificult por las contradicciones que ocasion la

    mezcla de la tradicin poltica espaola y las ideas liberales europeas. Cmo podan construir

    una autoridad legtima lo suficientemente respetable como lo haba sido el monarca? La

    mayora de las nuevas naciones hispanoamericanas (excepto Ro de La Plata), establecieron

    constituciones escritas, casi todas ellas basadas en la idea del Contrato Social. Las de Venezuela,

    Nueva Granada y Chile se fundaron en la soberana popular y consideraron la ley como la

    expresin del deseo general, ejercido a travs del gobierno representativo. Reconocieron

    tambin la existencia de derechos naturales inalienables (libertad, igualdad, propiedad)

    protegidos mediante la divisin de poderes y un ejecutivo ms dbil que el legislativo.41

    La conformacin de la Repblica liberal requera la creacin de la figura jurdica del

    ciudadano, que implic, por lo menos en teora, el cambio de la representacin corporativa

    a la representacin individual. Durante la poca colonial la autoridad poltica era la

    mediadora de cuerpos y comunidades, pero no representaba a un conjunto de individuos.

    De hecho, a principios del siglo XIX no haba ciudadanos en ninguna parte del mundo.

    Inclusive en Inglaterra el lento proceso de ciudadanizacin inici alrededor de 1830 y no

    terminara hasta comienzos del siglo XX. La repblica liberal burguesa tuvo su origen en la

    bsqueda de estrategias institucionales que permitieran limitar el poder de los soberanos

    absolutos (garantas constitucionales, divisin de poderes, entre otras). La legitimidad 40 Frank Safford, Poltica, ideologa y sociedad, en Leslie Bethell (ed.), Historia de Amrica Latina. 6. Amrica Latina Independiente, 1820-1870, Barcelona, Crtica, 1991, pp. 43-46. 41 Ibid., pp. 47-49 y 51.

  • 28

    poltica deriv de la tradicin medieval y las teoras del derecho natural, considerando ahora a

    los ciudadanos como la nica fuente de legitimidad poltica pero no necesariamente con

    derecho a ejercer cargos pblicos. Los representantes formaran una clase poltica con una

    posicin cultural y econmica superior al resto de los ciudadanos. Estas nuevas ideas provocaron,

    en el caso de Nueva Espaa, un conflicto entre la tradicin corporativa y la modernidad.42

    1.2 Estructura del imperio Espaol

    Desde el siglo XV diversos cronistas castellanos destacaron las cualidades de sus reyes

    escogidos por la Providencia para dirigir la guerra perpetua contra el Islam. Por ello, el

    sometimiento de grandes territorios del llamado Nuevo Mundo aviv la esperanza de que

    su emperador se convirtiera en un segundo Carlomagno designado por la Providencia

    para construir una monarqua mundial. Sin embargo, muchos de aquellos aventureros que

    llegaron a los territorios recin conquistados murieron en total pobreza y olvido, dando

    origen a la llamada conciencia colonial: un sentimiento de injusticia en los

    conquistadores de grado inferior, transmitido a sus descendientes, porque las

    recompensas de la conquista no haban sido para quienes lucharon y arriesgaron su vida,

    sino para unos cuantos que se vieron beneficiados con las encomiendas repartidas por el

    rey. En 1493 la donacin papal del Nuevo Mundo a los reyes de Castilla represent el

    ttulo de propiedad del imperio de la Monarqua Catlica en Amrica, porque la finalidad

    principal fue la conversin de los indios al catolicismo, reafirmando as su existencia

    providencial. Despus de 1640, tras la unin de las coronas de Castilla y Aragn, el reino se

    convirti en una verdadera monarqua, pero de duracin efmera (menos de 30 aos), por

    las amenazas que representaban sus enemigos europeos.43

    La autoridad absoluta y providencial de la monarqua catlica en el Nuevo Mundo

    estaba limitada, hasta cierto punto, por los derechos de la nobleza que posea jurisdicciones

    feudales a cambio de un juramento de fidelidad y privilegios. Por tanto, la monarqua de los

    42 Jos Antonio Aguilar Rivera, op. cit., 2000, pp. 30-33. 43 En los primeros aos de la conquista las encomiendas fueron concesiones de mano de obra indgena gratuita. Sin embargo, en 1542 fueron promulgadas las nuevas leyes que ordenaban liberar a todos los esclavos indios y pagarles por su trabajo. Una vez muerto el beneficiario de la encomienda, sta regresara a la jurisdiccin de la Corona, perdindose la posibilidad de crear una sociedad feudal en el Nuevo Mundo. David A. Brading, La monarqua catlica, en Antonio Annino y Franois-Xavier Guerra (coords.), De los imperios a las naciones, Zaragoza, Ibercaja, 1994, pp. 20-25.

  • 29

    reyes catlicos era una alianza entre reyes y nobles, una especie de edificio poltico

    donde la nobleza tena mayor identificacin con el soberano que con las provincias y

    reinos. Cada virrey que llegaba a Amrica vena acompaado de numerosos parientes y

    clientes que ocupaban los principales puestos pblicos del virreinato, adems de obtener

    concesiones de tierras y negocios. La mayora de ellos regresaba a Espaa con grandes

    fortunas. Desde los primeros aos de la conquista hubo competencia entre la familia

    oficial que los virreyes traan y las elites rurales. En este contexto, paulatinamente se

    fueron reduciendo las oportunidades para los criollos (descendientes de los conquistadores,

    nacidos en Amrica o con profundas races en ella), quienes se abocaron al estudio de las

    letras en diversos colegios jesuitas o a la carrera sacerdotal, como vas de ascenso social,

    llegando a dominar a principios del siglo XVII las universidades y los cabildos eclesisticos.

    La nobleza criolla cada da se vea ms relegada de los puestos pblicos y de los medios

    para obtener riquezas; no obstante, algunos de sus representantes formaron parte de una

    elite criolla rica y poderosa.44

    La mayor parte de los recursos extrados de Amrica (en primer lugar minerales) fue

    llevada a Espaa, donde se inverta en las costosas guerras que la Corona sostuvo, durante

    todo el periodo colonial, con diversos reinos europeos. Pero muchas provincias americanas

    se beneficiaban del comercio trasatlntico con Europa y Asia, adquiriendo con ello la

    capacidad econmica para financiar actividades de extraccin y refinado de plata, o bien

    invirtiendo en propiedades rurales. Tambin en algunas ocasiones tenan la concesin para

    recoger alcabalas o subarrendar las casas de moneda. De esta manera, desde principios del

    siglo XVII comenz un proceso de fortalecimiento, principalmente econmico, de los

    territorios americanos.45

    El orden jurdico, poltico y social del Nuevo Mundo espaol era dual: por una

    parte, la Repblica de Indios para los indgenas, quienes tenan la calidad de sbditos, pero

    subordinados; y por otra, la Repblica de Espaoles para el resto de la poblacin. A lo largo

    del siglo XVII y hasta principios del XVIII, los habitantes de Amrica no estuvieron

    fuertemente sometidos por el poder real, de hecho se gobernaban esencialmente a s

    mismos. Aunque la estructura monrquica era altamente centralizada el rey

    44 Ibid., pp. 26-28 y 31-32; Horst Pietschmann, op. cit., 1986, p. 42. 45 David A. Brading, op. cit., 1994, pp. 31-32.

  • 30

    administraba las posesiones americanas mediante el Consejo de Indias, rgano que vigilaba

    los virreinatos, capitanas generales y dems divisiones administrativas, no contaba con

    los recursos fiscales y coercitivos suficientes para reforzar su voluntad. Adems, si bien

    es cierto que no existan cortes en el Nuevo Mundo, los intereses de sus habitantes (en

    ambas Repblicas) estaban representados por multitud de corporaciones, al interior de las

    cuales se realizaban elecciones de funcionarios y gozaban, hasta cierto punto, de

    autogobierno. Los mismos hispanoamericanos pensaban que sus patrias no eran colonias,

    sino reinos de la monarqua espaola y ellos eran verdaderos espaoles. Estaban

    conscientes de que exista una constitucin no escrita segn la cual las autoridades deban

    consultar a los sbditos del rey en el Nuevo Mundo. 46

    A finales del siglo XVI la metrpoli intent restringir el poder que iban cobrando los

    colonizadores, principalmente por la explotacin de la fuerza de trabajo de los indios. No

    obstante la alianza de la Iglesia con el Estado espaol para conseguir este propsito, la tarea

    no fue sencilla. Durante el siglo XVII, en Espaa el control de la Corona respecto a los

    impuestos, la imparticin de justicia y los recursos militares se debilit, debido a un

    proceso de devolucin de ese control a la administracin local, convirtindose la

    burocracia castellana en un intermediario entre el rey y sus sbditos. De la misma manera,

    el peso poltico de las ciudades castellanas haba ido creciendo durante todo el siglo, lo

    mismo que el sentimiento de autogobierno que tenan los pueblos. Todos estos factores

    contribuyeron a un proceso de autonomismo regional en Espaa, lo mismo que en Amrica,

    en el contexto del desarrollo del absolutismo espaol que pretenda centralizar la

    administracin del imperio.47

    A fines del siglo XVIII, Nueva Espaa era el territorio ms rico, poblado y

    desarrollado que tena la monarqua espaola en Amrica. Durante la segunda mitad de ese

    siglo, mientras los americanos comenzaban a cobrar conciencia de s mismos, la monarqua

    borbnica intentaba controlar ms firmemente sus territorios en el Nuevo Mundo, con el fin

    de convertirlos en colonias provechosas cuyos recursos le permitieran financiar sus

    costosas guerras en Europa, mediante las cuales intentaba recuperar su hegemona militar y

    46 Jaime E. Rodrguez O., La emancipacin de Amrica, en Secuencia. Revista de historia y ciencias sociales, nm. 49, enero-abril 2001, pp. 44 y 48-52. 47 Jos Carlos Chiaramonte, Modificaciones del Pacto Imperial, en Antonio Annino y Franois-Xavier Guerra (coords.), op. cit., 1994, pp. 110-111.

  • 31

    comercial. Para los hispanoamericanos exista un pacto entre cada uno de los reinos del

    nuevo mundo y el rey, el cual era la base del gobierno imperial y del autogobierno local.

    Las reformas que los borbones impusieron tanto en la metrpoli como en sus colonias con

    el fin de obtener mayores recursos, contribuiran al rompimiento de ese pacto, factor importante

    (aunque no el nico) que intervino en los movimientos independentistas de Amrica.48

    1.3 La monarqua borbnica y la Constitucin de Cdiz: la consolidacin de la

    autonoma territorial

    En los ltimos aos, diversos estudios han demostrado que las entidades territoriales que

    conformaban la Nueva Espaa y que fueron la base de los futuros estados federales,

    contaban con una arraigada tradicin de autogobierno, presente desde el siglo XVII, cuando

    los cargos jurisdiccionales proporcionaron legitimidad a grandes autonomas territoriales y

    corporativas. Esta situacin fue ms evidente en el siglo XVIII, durante el cual las

    dinmicas regionales y locales dieron como resultado la conformacin de autonomas

    territoriales fuertes, comunidades locales cuyos municipios fueron dotados de nuevos

    derechos polticos por la Constitucin de Cdiz. De acuerdo con la tradicin jusnaturalista

    clsica que consideraba la preexistencia de una nacin o entidad territorial de

    caractersticas indefinidas, anterior a la creacin de la nacin mexicana, desde antes de la

    Independencia la nacin ya existe en estado natural y se expresa por medio de otros

    cuerpos representativos, cuyo pacto recproco precede a la norma constitucional.49

    En 1700 se inaugur el reinado de la dinasta borbnica con la coronacin de Felipe

    V. En ese mismo siglo comenz a desarrollarse en Europa la Ilustracin, caracterizada en

    Espaa por un fuerte patriotismo que buscaba la renovacin del imperio, para lo cual era

    necesario implementar medidas reformistas en los mbitos econmico, cultural, social y en

    la administracin del Estado. En este ltimo rubro, se pretenda influir en todos los ramos

    de la vida pblica mediante una creciente centralizacin administrativa, tanto en la

    metrpoli como en el virreinato de Nueva Espaa. En 1786, influida por esas ideas y ante

    las constantes guerras en Europa que debilitaron su economa, la Corona espaola decidi

    tomar medidas para centralizar el poder poltico y econmico de sus territorios de ultramar 48 Jaime E. Rodrguez O., op. cit., 2001, pp. 51-53. 49 Antonio Annino, El primer..., op. cit., 1999, p. 147; Antonio Annino, Ciudadana..., op. cit., 1999, pp.

  • 32

    y obtener mayores recursos, entre las cuales destac el decreto de la Ordenanza de

    Intendentes, cuyo objetivo fue limitar el poder de las elites polticas y econmicas en

    Amrica para mantener un mayor control administrativo y fiscal y contrarrestar la

    corrupcin de los funcionarios.50

    Con estas y otras medidas adoptadas en las ltimas dcadas del siglo XVIII, la

    monarqua espaola haba dado un peligroso giro, al desconocer los privilegios de los

    poderes intermedios y hacer peligrar la relacin contractual entre stos y la autoridad del

    rey, fomentando el descontento de una buena parte de las elites americanas que vieron

    amenazados sus intereses econmicos y polticos, surgiendo diversos brotes autonomistas

    en los territorios de Nueva Espaa. La Ordenanza de Intendentes pretendi reforzar el

    control del Estado monrquico sobre sus territorios en Amrica, dividiendo a Nueva

    Espaa en 12 intendencias.51 En esa poca comenz a utilizarse ms comnmente el

    concepto de provincias, porque las intendencias se circunscriban al territorio de stas. A

    partir de ese trmino no slo se definiran los lmites territoriales del virreinato, sino que

    tambin se construira una divisin poltico-administrativa que dara cause a las

    reivindicaciones autonomistas de los representantes novohispanos en las Cortes de Cdiz,

    despus de 1808. De acuerdo con la interpretacin de Manuel Chust, el sistema de

    intendencias asent las bases del Estado absoluto en la Nueva Espaa. Las Cortes pusieron

    las bases liberales del Estado nacional hispano en Cdiz, teniendo como eje a las

    provincias. En el primer caso, la legitimidad y la soberana pertenecan al rey y la

    representacin era de tipo estamental. En el segundo, la legitimidad continuaba

    perteneciendo al monarca pero la comparta con la Constitucin, en tanto que la

    representacin era popular y la soberana nacional.52 La territorialidad, es decir, la

    capacidad de desarrollar histricamente un conjunto de funciones que van configurando 67, 69 y 79-80. Cursivas en el original. 50 En consecuencia, la autoridad colegiada fue sustituida por una autoridad monocrtica, encarnada en buena medida, por los intendentes, quienes fungieron como instrumentos del Estado absoluto para someter a su poder a las autoridades establecidas, lo cual hace suponer que las fuerzas polticas que se opusieron a la Ordenanza, fueron las mismas fuerzas que en 1821 efectuaron la Independencia de Mxico. Horst Pietschmann, Las reformas borbnicas y el sistema de intendencias en Nueva Espaa. Un estudio poltico administrativo, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1996, pp. 29, 115-116, 118, 301 y 306. 51 Mxico, Puebla, Oaxaca, Mrida, Veracruz, San Luis Potos, Guanajuato, Valladolid de Michoacn, Guadalajara, Zacatecas, Durango y Arizpe. Vase Manuel Chust, Federalismo avant la lettre en las cortes hispanas, 1810-1821, en prensa, p. 2.

  • 33

    una tradicin, la de una comn pertenencia a un territorio y de un sentimiento de una

    comunidad de intereses sobre el territorio,53 fue uno de los principales factores que

    contribuyeron, en gran medida, a la conformacin de la Repblica Federal.

    La nueva divisin territorial implementada por las intendencias tena como fin

    reorganizar la administracin colonial, lo cual no se logr del todo, al presentarse

    resistencia por parte de algunas autoridades locales para cumplir con lo estipulado en la

    ordenanza. No obstante, a largo plazo esta divisin sent los cimientos de organizacin

    sobre los cuales podra fundarse un organismo estatal independiente. De esta manera, las

    naciones independientes que surgieron como consecuencia de la desintegracin del

    imperio espaol, no fueron resultado exclusivo de las guerras de Independencia, sino que

    se estaban i