willy kautz

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  • 1YO USO PERFUME PARA OCUPAR MAS ESPACIO

  • 2 YO USO PERFUME PARA OCUPAR MAS ESPACIO

    Pero el deber de conciencia que me impo

    nan esas impresiones de forma, perfume o

    color intentar discernir lo que tras de

    ellas se ocultaba era tan arduo, que en

    seguida me pona excusas a mi mismo para

    poder sustraerme a esos esfuerzos y aho

    rrarme ese cansancio.

    Marcel Proust

    El problema es similar al problema de

    las marcas para los perfumes, los looks

    y todo lo que es tendencia. Se trata de

    etiquetar lo impalpable. No es fcil, tam

    poco imposible, y con mucho sentido de la

    comunicacin, muchas imgenes y todo el

    arte de los envases, sprays, vaporizadores,

    lo logramos []

    Yves Michaud

    Es mucho mejor hacer Arte Comercial que

    Arte por el Arte, porque el Arte por el Arte

    no aporta nada al espacio que ocupa.

    Andy Warhol

    Yo uso perfume para ocupar ms espacio

    El mundo del arte despus del triunfo artstico de Homero Simpson

    Cuando la publicidad comercial, el turismo y el arte contemporneo son casi lo mismo

    A m me gusta lart pour lart, pero no me rajo la oreja. De las actitudes a la categora socioprofesional de artista

    1

    2

    3

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  • 3YO USO PERFUME PARA OCUPAR MAS ESPACIO

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    Hoy da cuando hablamos de artistas implicamos a un mundo del arte como soporte de nuestras especulaciones. Dicho concepto apareci sistematizado en el campo de la teora cuando Arthur Danto public su ensayo The Art World (1964), al tiempo que el genio artstico y la metafsica eran desmitificados por tendencias tericas que especulaban respecto a los significados del arte en su emparejamiento con el mbito de cultura en general. En ese marco, cuando el arte se hacia consciente de su dependencia con relacin a las interpretaciones y los mundos del arte en cuyo mbito las obras existen, la figura del artista

    empezaba a fraguar nuevos atributos. [...] uno debera de ser capaz de ser un expresionista abstracto la prxima semana, o un artista pop, o un realista, sin sentir que ha concedido algo [...], dijo Andy Warhol en una entrevista en 1963. 1 Ese mundo vio el desmantelamiento de la valoracin esttica formalista,

    del objeto autnomo de las vanguardias programticas, de modo que, la figura del artista, desde que cualquier cosa puede candidatarse al estatuto de arte, tambin adquiri nuevos e imprecisos atributos. Desde entonces

    las preguntas qu hace el artista? y cmo se forma la creencia en el valor de su trabajo? desembocan

    UNO DEBERA DE SER CAPAZ DE SER UN EXPRESIONISTA ABSTRACTO LA PRXIMA SEMANA, O UN ARTISTA POP, O UN REALISTA, SIN SENTIR QUE

    HA CONCEDIDO ALGO

    YO USO PERFUME PARA OCUPAR MS ESPACIO

  • 4 YO USO PERFUME PARA OCUPAR MAS ESPACIO

    irremediablemente en un callejn de mil bocas. Por lo que sera pertinente pensar que las teoras del arte hoy da se centran ms en descifrar las estructuras de este mundo del arte institucionalizado, sus sistemas de poder y validacin, que en la creencia de la genialidad pura. La metfora del perfume alude entonces en primera instancia a las formas de la institucionalizacin del arte. Es decir, los mecanismos que le dan visibilidad en un mundo donde cualquier cosa puede convertirse en arte de un momento a otro. El perfume es, entonces, una sustancia invisible que al aplicarse transforma las cosas: les otorga estatus, las disloca, las impregna de manera tal que, aun de manera momentnea, puedan circular o visibilizarse como algo distinto a lo que realmente son.

    El artista ya no es entonces una entidad subjetiva aislada en su romanticismo, sino un modelo socioprofesional multifactico. Por lo mismo, si existe un artilugio para incorporar un yo, un sujeto de la creatividad, ste ha de ser un efecto de sociabilidad, una institucin histrica, antes que una subjetividad natural. De esta problemtica se puede entender a la metfora del perfume como un sustituto para el yo romntico. El ideal romntico, justamente en cuanto ideal, es histrico y una operacin econmica. Esto significara que la subjetividad debe concebirse en tanto juego de la artificialidad pblica, ya que se manifiesta en maas de invisibilidad y dosis calculadas, y no a partir de la espontaneidad arbitraria de las emociones innatas y unvocas. El perfume es, entonces, un mtodo para la privatizacin fugaz de todo lo que no nos pertenece. Trata de la captura de esencias para su traspaso a las superficies que moldea la atmsfera circundante as como a todos los que se impregnan de su vapor. Es una metfora de la multiplicacin de las disposiciones subjetivas, cuando lo esencial est siempre al alcance del ingenio o de nuestra billetera. El perfume en tanto esencia enfrascada es, por lo tanto, una captura de estamentos, una ciencia para proporcionar el gusto, una escala para acercar lo conveniente y tambin para repeler lo que no es bienvenido. El perfume es una dosis de estatus aplicada a cualquier superficie. No obstante se debe tener en cuenta que esto no significa que sea superficial.

    De esta manera, cuando pensamos al artista nos percatamos de la imposibilidad de definir su posicin ms que a partir de los modos que se inscribe en una red cultural globalizada: una esfera que define sus prcticas de acuerdo a la ausencia de marcos estables, en la cual los dispositivos de montaje y las experiencias artsticas se han convertido en la norma. Si desde algunas dcadas cualquier cosa puede candidatarse a obra de arte, la figura del artista tambin puede replegarse a cualquier rol profesional, siempre y cuando lo proclame como territorio del arte. Por tanto, al hablar de artistas nos referimos ms bien a un aparato complejo, un mundo del arte mundializado, estructurado por medio de roles de competencias artsticas, cuyas prcticas concretas son relativas a las especificidades de cada contexto, como si se tratase de un perfume para cada ocasin. Si intentramos construir una imagen de semejante aparato, sta debera mostrar una confeccin atmosfrica, de roles que se contaminan y presentan difusamente. Este visin hipottica debera conducir nuestra imaginacin a intuir un campo de

    tensiones entre individuos que colaboran en los proceso artsticos, los juegos de montaje, y dejan detrs de s los registros de los proyectos, la documentacin de huellas, es

    decir, el enfrascamiento de los perfumes diseminados en el transcurso de la ocasin del evento artstico.

    En el capitalismo todo lo slido se desvanece en el aire, escribieron Marx y Engels en su Manifiesto co-munista (1848). A partir de esa idea, podramos inferir que el perfume es un intento de captura de esencias que resguardan la inevitable evaporacin de los slidos. La pregunta por el artista nos subsume entonces a un estado de gracia. Parece remitirnos a un quehacer que se entretiene con la seleccin y captura de readymades vaporosos desperdigados por el mundo. Esas cosas encontradas y seleccionadas por los artistas, son capturadas para luego reinscribirlas por medio de dosis calculadas sobre el espacio, en los circuitos de intercambio simblico y econmico, a manera de inscripcin artstica. Metafricamente podramos sugerir que el mundo del arte en ocasiones se asemeja a una atmsfera fluctuante, de manera tal que sus centros, ferias y bienales podran entenderse como mquinas de captura y diseminacin de perfumes.

    TAMBIN EN LOS MEDIOS DE MASAS SE PUEDE PRODUCIR ARTE, PERO DE ESTE ARTE

    EMANA UN OLOR A SUDOR

  • 5YO USO PERFUME PARA OCUPAR MAS ESPACIO

    En la actualidad, las prcticas consideradas radicales de acuerdo a su mpetu crtico no conllevan a la desfiguracin de los lmites del arte al ya no orientarse a revisar su ontologa. Este desgaste de la ontologa, a causa de la insistencia por desvelar el arte autntico en un sinfn de teleologas que apuntaban hacia la manifestacin de la verdad en el arte, ya se ha agotado repetidas veces y en distintas versiones, antes incluso que la proyeccin de sus deseos se cumpliera. Por algo desde hace cinco dcadas, el vocabulario para referirse al arte se haya multiplicado a travs de categoras tales como: desmaterializacin, desdibujado, posturico, desdefinicin, procedimental, conceptual, relacional, situacional, gaseoso, entre muchas otras. Desde el augurado fin de la modernidad, del Gran Arte de las Bellas Artes, es decir, el dominio por medio de la pintura y la escultura, hemos visto al arte esfumarse delante de nuestras narices en caracterizaciones que responden al acabamiento de su autonoma frente a otras esferas de la experiencia. Al parecer ya nadie sabe en qu consiste la particularidad de lo artstico. No obstante, si algo es todava capaz de asombrar nuestras operaciones crticas tras la condecorada indefinicin, es que seguimos enjuiciando el arte como si pudisemos reparar la sutil distincin entre un buen perfume de otro menos sofisticado.

    Esta insinuacin hace eco en una sugerencia de Boris Groys cuando escribe: Tambin en los medios de masas se puede producir arte, pero de este arte emana un olor a sudor[].2 Con esto, el filsofo se refera a que con Duchamp y los happenings de la dcada de los sesenta el arte se haca sin esfuerzo fsico, intelectualmente. De esto podramos decir que, incluso cuando los procedimientos del arte duchampiano tuvieron como soporte algunos objetos industriales, en todo caso stos se presentaban sin sudor, por lo cual su arte no dependa del esfuerzo tcnico de horas de taller, sino de una seleccin. Trataba, por tanto, de un gesto sin transpiracin, sin esfuerzo, que disimulaba el olor del oficio mecnico con un gesto perfumado: un procedimiento artstico.

    Tras el largo desvanecimiento de la figura artstica romntica, auspiciada por la expresin individual y la fetichizacin de los objetos producidos, hemos visto el rol artstico convertirse en un receptculo plurifuncional. Si bien la figur