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TG Rendueles 258

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  • El 17 de enero de 2014, en un peque-o teatro del centro de Madrid, se present una iniciativa ciudadana dirigida a lanzar una nueva candi-datura a las elecciones al Parlamento Europeo. Su cabeza visible era Pablo Iglesias, un profesor de Ciencias Pol-ticas de 36 aos, bien conocido entre los movimientos sociales madrileos, que en los meses precedentes haba alcanzado cierta notoriedad por sus apariciones en programas televisivos de gran audiencia. Iglesias no presen-

    t un partido o una coalicin tradicio-nales, sino lo que defini como un mtodo participativo abierto a toda la ciudadana. Cinco meses ms tarde y tras un ascenso deslumbrante, Pode-mos se converta en la gran sorpresa de las elecciones europeas al obtener 8% de los votos y cinco diputados. Aun as, Iglesias declar que no con-sideraba los resultados satisfactorios: Hemos avanzado mucho y hemos sorprendido a la casta, pero la tarea que se presenta ante nosotros a partir

    Podemos y el populismo de izquierdas Hacia una contrahegemona desde el sur de Europa?

    Csar rendueles / Jorge sola

    Podemos es una nueva formacin poltica que ha aprovechado

    la ventana de oportunidad abierta por la crisis y ha logrado sacudir

    el tablero poltico espaol con efectos impredecibles. Por primera

    vez en dcadas, una izquierda educada en la derrota encuentra un

    discurso para interpelar a una mayora social. Aunque el partido

    de Pablo Iglesias enfrenta hoy obstculos al crecimiento irrefrenable

    que manifest en sus primeros meses, los histricos resultados

    logrados por candidaturas ciudadanas apoyadas por Podemos

    en ciudades como Barcelona y Madrid muestran que la grieta abierta

    por la crisis en la poltica espaola no se ha cerrado.

    n TRIBUNA GLOBAL

    Csar Rendueles: es profesor de Sociologa en la Universidad Complutense de Madrid. Correo electrnico: . Jorge Sola: es investigador de la Universidad Complutense de Madrid y profesor de Sociologa en el campus madrileo de la Universidad George Washington. Correo electrnico: .Palabras claves: crisis, izquierdas, populismo, rgimen del 78, Podemos, Pablo Iglesias, Espaa.

    Este artculo es copia fiel del publicado en la revista Nueva Sociedad No 257, julio-agosto de 2015, ISSN: 0251-3552, .

  • 30Nueva Sociedad 258Csar Rendueles / Jorge Sola

    de maana es enorme (). Podemos no naci para jugar un papel testimonial, nacimos para ir a por todas y vamos a ir a por todas1. No era una bravuco-nada. Pocos meses despus, Podemos se converta en el primer partido en in-tencin de voto en las encuestas.

    En su ao y medio de vida, esta forma-cin revolucion la vida poltica espa-ola. Su principal mrito ha sido vencer el impasse al que parecan haber llegado las movilizaciones populares produci-das al calor del 15-m y, ms en general, superar las limitaciones tradicionales de la izquierda, ofreciendo una exitosa expresin electoral a la ola de cambio. El movimiento de los indignados ha-ba conseguido articular el malestar difuso provocado por la crisis polti-co-econmica con un discurso demo-cratizador que cuestionaba los con-sensos sobre los que se asentaba la hegemona de las elites econmicas y sociales espaolas durante las ltimas dcadas. Pero no fue capaz de desarro-llar formas organizativas duraderas ni pudo detener los recortes impues-tos por el austericidio. Tampoco los partidos polticos, los sindicatos o los movimientos sociales parecan capa-ces de convertir esa indignacin en una herramienta de cambio institucio-nal. El peligro que se intua a finales de 2013 era que ese impasse diera lugar a un cierre de la crisis por arriba que preservara el statu quo.

    La irrupcin de Podemos alter com-pletamente ese escenario empujando la

    ventana de oportunidad entreabierta y obligando a todos los actores a posicio-narse frente a su emergencia. Pero Po-demos no solo ha transformado el pai-saje poltico espaol, tambin ha sacado a la luz oportunidades, dilemas y peli-gros que afectan a toda la izquierda europea. En el mejor de los escenarios, podra anunciar, junto con Syriza, la construccin de un polo de antagonis-mo a la Unin Europea neoliberal des-de los pases del sur de Europa.

    n La crisis del rgimen del 78 y el fin del milagro espaol

    El laberinto poltico espaol solo pue-de entenderse a la luz de la profunda crisis econmica que atraviesa el pas desde 2008. El estallido de la crisis de las hipotecas subprime tuvo un impac-to violento en la economa espaola, que haba experimentado una enorme burbuja inmobiliaria durante toda la dcada anterior. La ilusin de que se trataba de un bache temporal, tras el cual volvera la belle poque neoliberal, pronto se desvaneci. En los ltimos cuatro aos la tasa media de desem-pleo fue de casi 25%, ms de la mitad de los desempleados son parados de larga duracin y cerca de un milln vive en hogares donde todos los miembros es-tn en paro. La desigualdad creci en mayor medida que en cualquier pas de Europa, la tasa de pobreza ronda

    1. Discurso disponible en .

  • 31 Tribuna GlobalPodemos y el populismo de izquierdas

    el 20% y se han producido casi 100.000 desahucios anuales2. Si el boom inmo-biliario arruin el paisaje natural, la crisis arras el paisaje social.

    Pero la crisis econmica se ha conver-tido en una crisis poltica. En el lti-mo lustro, la ciudadana ha empezado a cuestionar no ya a uno u otro de los dos grandes partidos (Partido Popu-lar [pp] y Partido Socialista Obrero Es-paol [psoe]), sino al conjunto de ac-tores e instituciones que conforman el rgimen poltico, cuyos dficits de-

    mocrticos fueron subrayados por la crisis y los continuos escndalos de corrupcin (el grfico recoge algunos indicadores). De igual modo, se ha extendido un difuso sentimiento an-tipoltico, ideolgicamente transver-sal, cuyo mejor ejemplo quizs sea la amplia difusin que tuvo en las redes

    2. Los datos son del Instituto Nacional de Esta-dstica (ine), salvo el referido a la desigualdad, que es del informe del Fondo Monetario Inter-nacional (fmi): Fiscal Policy and Income Inequality, imf Policy Paper, 23/1/2014, y el del nmero de desahucios, que es una estimacin de la Plata-forma de Afectados por la Hipoteca (pah).

    Grfico

    Fuente: Centro de Investigaciones Sociolgicas.

    Espaa: evolucin de las actitudes hacia los actores y las instituciones polticas, 2000-2014

    70

    60

    50

    40

    30

    20

    10

    0

    Intencin de voto: pp+psoe

    Indicador de confianza en el gobierno y la oposicin

    Intencin de voto: abstencin

    Polticos y partidos como uno de los principales problemas

    Corrupcin como uno de los principales problemas

    2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014

  • 32Nueva Sociedad 258Csar Rendueles / Jorge Sola

    sociales un bulo completamente falso: que en Espaa haba 445.568 polticos.

    Lo que est en crisis es el llamado r-gimen del 78 (por el ao en que se aprob la Constitucin espaola): un conjunto de consensos polticos, econ-micos y culturales que nacieron con la transicin a la democracia en Espaa y que durante tres dcadas permitieron a las elites econmicas y polticas gestio-nar con relativo xito los conflictos la-borales, territoriales y culturales. Entre 1975, con la muerte del dictador Fran-cisco Franco, y 1982, cuando se produ-ce la primera victoria electoral del psoe, se consolid una estructura de poder que traz la frontera de lo que se consi-deraba polticamente factible, limit el proceso de democratizacin de las ins-tituciones polticas espaolas e impi-di un desarrollo ms igualitario. Esa estructura de poder se ha reproducido durante las dcadas siguientes bajo los gobiernos del psoe y el pp.

    Los gobiernos del psoe (1982-1996) consolidaron el modelo de la transi-cin. Fue una larga hegemona pol-tica que termin de dar forma al pas y que puede considerarse un ejem-plo pionero de la va socialdemcra-ta al neoliberalismo. Casi desde el pri-mer da, el gobierno de Felipe Gonzlez guard en un cajn su programa key-nesiano y puso la poltica econmica en manos de dos ministros ligados a las elites bancarias Miguel Boyer y Car-los Solchaga. El resultado fue la apli-cacin de recetas ortodoxas de ajuste

    y reduccin de la inflacin de forma mucho ms decidida que en otras ex-periencias del sur de Europa3. Con un desempleo por encima de 20%, Espaa se convirti en un laboratorio neolibe-ral, y si bien es cierto que se introduje-ron avances en el desarrollo de un inci-piente Estado de Bienestar, estos fueron notablemente tmidos4.

    El aspecto ms negativo de la poltica econmica socialista fue sin duda la desregulacin del mercado de traba-jo, que dispar la temporalidad labo-ral hasta el 30%, debilit a los sindica-tos y consolid el modelo heredado de baja productividad, bajos sala-rios5. Al mismo tiempo, la liberali-zacin de los alquileres de vivienda sent las bases de la futura burbuja especulativa6. Las declaraciones que hicieron famoso al ministro Solcha-ga Espaa es el pas del mundo en el que es ms fcil hacerse rico rpi-damente o la mejor poltica indus-trial es la que no existe resumen el

    3. Wolfgang Merkel: Final de la socialdemocra-cia? Recursos de poder y poltica de gobierno en los partidos socialdemcratas en Europa Occidental, Alfons el Magnnim, Valencia, 1995.4. El gasto social creci ms en los siete aos de gobiernos de centroderecha (de 11,7% a 17,7% del pib, entre 1975 y 1982) que en los 14 de go-biernos socialistas (de 17,7% a 21,5%). Ver Sergio Espuelas Barroso: La evolucin del gasto so-cial pblico en Espaa (1850-2005) en Estudios de Historia Econmica No 63, 2013.5. Albert Recio y Jordi Roca: The Spanish Socia-lists in Power: Thirteen Years of Economic Po-licy en Andrew Glyn (ed.): Social Democracy in Neoliberal Times: The Left and Economic Policy since 1980, Oxford University Press, Oxford, 2001. 6.