Identidades, etnicidad y racismo en Amrica junto a ello, nace en este ltimo periodo, la corriente india-nista de Fausto Reinaga que denuncia que en “En Bolivia hay dos Bo-livia”:

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<ul><li><p>Identidades, etnicidad y racismo en Amrica Latina</p></li><li><p>Fernando Garca, compilador</p><p>Identidades, etnicidad y racismo en Amrica Latina</p></li><li><p>ndice</p><p>Presentacin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9</p><p>Introduccin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11Fernando Garca Serrano</p><p>I. LOS MOVIMIENTOS INDGENASY SU RELACIN CON EL ESTADO</p><p>La normalizacin multicultural en la Guatemala neoliberal post conflicto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27Santiago Bastos</p><p>Movimiento cocalero, poltica y representacin: los casos boliviano y peruano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47Mayar Castillo y Anah Durand</p><p>Los movimientos indgenas en contra del Plan Puebla Panam . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73Maya Collombon Bermdez</p><p>Bolivia: posibilidades histricas de la autodeterminacin indgena o reforma criolla . . . . . . . . . . . . . . 87Pablo Mamani</p><p> De la presente edicin:</p><p>FLACSO, Sede EcuadorLa Pradera E7-174 y Diego de AlmagroQuito - EcuadorTelf.: (593-2) 323 8888Fax: (593-2) 3237960www.flacso.org.ec</p><p>Ministerio de Cultura del EcuadorAvenida Coln y Juan Len MeraQuito-EcuadorTelf.: (593-2) 2903 763www.ministeriodecultura.gov.ec</p><p>ISBN: 978-9978-67-187-0 Cuidado de la edicin: Paulina Torres Diseo de portada e interiores: Antonio MenaImprenta: RipergrafQuito, Ecuador, 20081. edicin: noviembre, 2008</p></li><li><p>Mujeres indgenas, justicia y derechos: los retos de una justicia intercultural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 269Mara Teresa Sierra</p><p>La poltica de la multiculturalidad en Mxico y sus impactos en la movilizacin indgena: avances y desafos en el nuevo milenio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 289Laura Valladares</p><p>IV. RACISMO Y PUEBLOS AFRO DESCENDIENTES</p><p>Racismo e identidades na luta em torno de um programa de reserva de vagas cota tnica para ingresso em cursos de uma universidade pblica do Brasil. Relato e anlise de caso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 311Joao Marcos Alem</p><p>II. LOS INDGENAS URBANOSY LA GLOBALIZACIN</p><p>Indgenas urbanos en Quito: el proceso de etnognesis del pueblo Kitukara . . . . . . . . . . . . . . 107lvaro Gmez Murillo</p><p>La discriminacin laboral de los indgenas en los mercados urbanos de trabajo en Mxico: revisin y balance de un fenmeno persistente . . . . . . . . . . . . . 121Jorge Horbart</p><p>La construccin de la identidad mapuche en contextos urbanos y rurales de la Wall Mapu, Argentina . . . . . . . . . . . . . . 159Mirta Milln Ramrez</p><p>Redefiniendo identidades culturales. Jvenes universitarios migrantes en el altiplano peruano . . . . . . 181Luis Rivera Vela</p><p>Identidades, traducao e hibridismo: a problemtica dos Guarani e Kaiow urbanos no estado de Mato Grosso do Sul/Brasil . . . . . . . . . . . . . . . . . . 203Jos Trajano Vieira</p><p>III. DERECHO, SOCIEDAD E INTERCULTURALIDAD</p><p>Proteccionismo humanista: retrica y praxis del neo indigenismo en el Ecuador . . . . . . . . . 229Gina Chvez Vallejo</p><p>El pluralismo jurdico y poltico a partir del caso de las rondas campesinas de Cajamarca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 247Emmanuelle Piccoli</p></li><li><p>Introduccin</p><p>Bolivia tiene dentro de s una compleja confrontacin de tres grandesproyectos histricos inconclusos que ha logrado sacudir las estructurasprofundas de la sociedad y del Estado. Sociedad y Estado en tanto pro-ducto, por una parte, como un Estado monocultural fundado en base ala raz cultural y civilizatorio del occidente moderno que est graficado enel dominante blanco-mestizo. Y paralela a ste, como otro hecho trascen-dental existe una sociedad diversa y compleja pero soterrada que tiene suspropias racionalidades histricas, culturales y econmicas que hoy seencuentra en la condicin de subordinado que desde esto se hace visiblecomo una nueva visibilidad histrica en la historia colonial que estconstituida por el mundo indgena/popular. Ambos han colisionado ensus propios trminos culturales, civilizatorios y econmicos. Desde la pri-mera posicin, definidas por las elites dominantes, hay una resistenciaradical al cambio de la actual sociedad colonial (hoy planteado con fuer-za desde la sociedad y los movimientos sociales) y por otra el mundo osociedad indgena/popular plantea pasar de la condicin de subordinadode mayoritaria estadstica (el 62,05 de la poblacin total nacional se auto-</p><p>base. Mxico, Marzo.Presidencia de la Repblica (2002). Plan Puebla Panam. Antecedentes,</p><p>avances y perspectivas a un ao del Plan Puebla Panam. Mxico, 28de junio. </p><p>Villafuerte Sols, Daniel y Xochilt Leyva Solano, coord. (2006).Geoeconoma y geopoltica en el rea del Plan Puebla Panam. Mxico:D.F. Editorial Taurus. </p><p>Touraine, Alain (2005).Un nouveau paradigme. Pour comprendre le mondedaujourdhui. Pars: Gallimard.</p><p>Maya Collombon Bermdez</p><p>86 87</p><p>Bolivia: posibilidades histricas de la autodeterminacin indgena o reforma criolla</p><p>Pablo Mamani Ramrez*</p><p>* Socilogo aymara y con maestra en Ciencias Sociales, mencin estudios indgenas, por la Fa-cultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Ecuador). Actualmente es docente dela Universidad Pblica de El Alto (UPEA), El Alto, Qullasuyu/Bolivia.</p></li><li><p>La referencia directa y radical de los tres proyectos histricos es laasamblea constituyente donde existe una ardua disputa por definir uno delos tres proyectos histricos y la agria relacin entre el gobierno de EvoMorales y los sectores agroindustriales y oligrquicos de Santa Cruz o lamedia luna, junto a la nacionalizacin de los hidrocarburos, y las con-frontaciones sociales como el de diciembre en Santa Cruz (2006) y eneroCochabamba (2007), o la capitala de la repblica, entre otros hechos. </p><p>Estructuralmente esto se manifiesta en la emancipacin social indge-na y popular que ha logrado sacudir las intimidades ms profundas de lasestructuras de dominacin colonial y moderna definida en la relacin declase, tnica y sexo (Mamani, 2007a; 2007b) y, por otro, dado en el fra-caso prematuro del modelo de libre mercado (inaugurado con el decretosupremo 21060 por el Movimiento Nacionalista Revolucionario MNRen 1985) (D.S. 21060) que llev al pas a los niveles de desgobierno casitotal. Este modelo lo que hizo fue impulsar la privatizacin o capitaliza-cin de los hidrocarburos (y empresas importantes del Estado que hansido llamadas deficitarias); una excesiva concentracin de tierra en pocasmanos donde el 10 por ciento de las unidades agropecuarias monopolizael 90 por ciento de la tierra (Paz, 2004); la corrupcin en casi todos losniveles del Estado; el empobrecimiento de la poblacin (ms del 50 porciento vive en condiciones de pobreza) y las consecuentes masacres y lacriminalizacin de la lucha social de sectores o movimientos sociales quese han opuesto a este proyecto. El resultado final de ste fue la radical pro-fundizacin de las diferencias sociales y econmicas (con rasgos colonia-les y racistas) y que tambin en el ltimo tiempo ha dado paso a las dife-rencias regionales. Hoy dicho proyecto se mantiene activo, o mejor, hayuna rearticulacin de estos sectores llamados oligarquas en diferentesniveles o espacios sociales; esto particularmente en Santa Cruz desdedonde se apuesta por la defensa de los privilegios de las elites que tienenlgicas corporativas y con algn apoyo social.</p><p>En esa relacin, los eventos radicales que ha producido el mundo ind-gena/popular, por su parte, son los grandes levantamientos indgenas ypopulares en varias regiones del pas como el de la ciudad de El Alto enoctubre 2003 que se conoce como la guerra del gas; los levantamientosaymaras del altiplano-valle de La Paz en 2000, 2001 y 2005; los levanta-</p><p>Bolivia: posibilidades histricas de la autodeterminacin indgena o reforma criolla</p><p>89</p><p>define indgena y segn CEPAL el 81 por ciento lo es) (INE, 2002;CEPAL, 2000)1 a una poblacin poltica e histrica. Esto ltimo es, almismo tiempo de mantenerse como mayora numrica, es tambin la deconstituirse en una poblacin polticamente cualificada en mayora entanto actores histricos, polticos, econmicos y culturales del destinocomn del pas. Claro esto es una rpida generalizacin porque en cadaespacio y cada nivel de las estructuras de la sociedad existen sus propiasdiferencias y conflictos como parte de un proceso de re-construccin his-trica nacional.</p><p>El momento actual, de este modo, es el referente de la colisin entre unaracionalidad estatal homogeneizante (persiste ahora pese a la presencia delpresidente indgena, Evo Morales) y, por otro, hay una realidad social e his-trica radicalmente rebelde en su diversidad y complejidad. Por esto, esimportante decir que el momento actual corresponde a un hecho estructu-ral e histrico porque atraviesa el horizonte de la memoria del Estado y lamemoria social indgena y popular. Sobre esto Bolivia vive tiempos de con-frontaciones, de disputas y negociaciones, de nuevas visibilidades histri-cas dado entre la viabilidad estructural de estos proyectos histricos o sunegacin que se entiende es dentro de un marco de una sociedad que reco-nozca la diversidad sociolgica en sus instituciones y en el Estado.</p><p>Cules son estos tres proyectos histricos enfrentados, adems deinconcluso? Por una parte est el histrico proyecto de la autodetermina-cin social indio originario que en una de sus vertientes se expresa en elmatriz katarista-indianista que viene desde las luchas sociales indgenasdel siglo XVIII, una segunda, es la vertiente de reforma social fundamen-talmente matizada en la mestiza definida en el matriz del proyecto de lonacional-popular y nacionalismo revolucionario que podra decirse queviene desde 1825 (fundacin de Bolivia) y desde la revolucin nacionalde 1952, y finalmente, el tercer proyecto es el de la continuidad social delactual sistema sociopoltico neo colonial que tiene su matriz en el darwi-nismo social criollo del siglo XVIII y XIX y articulado al neoliberalismoactual y a las oligarquas regionales.</p><p>Pablo Mamani Ramrez</p><p>88</p><p>1 Esto sin contar los menores de 15 aos. Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe(CEPAL) con estudio preparado por Marta Rangel y Alberto Bello estiman que el 81 por cien-to del total de la poblacin nacional es indgena. Esto segn datos sociodemogrficos.</p></li><li><p>Otro nivel de este proyecto histrico viene desde los aos 1960 y 1970del siglo XX donde se plantea rescatar el nombre de los histricos lderesaymaras como los kataris y sisas (Hurtado, 1986) con el que se autodefi-ne estos como clase explotada (campesino) y como naciones oprimidas(como aymaras o quechuas). Es lo que se lee en el manifiesto de Tiwanakude 1973. Y junto a ello, nace en este ltimo periodo, la corriente india-nista de Fausto Reinaga que denuncia que en En Bolivia hay dos Bo-livia: una Bolivia blanca minoritaria opresora y otra Bolivia mayoritariaindia oprimida (Reinaga,1969: 174) y el de MITKA (Movimiento IndioTupaj Katari). </p><p>Y un tercer momento, en esta configuracin histrica, se da en losgrandes levantamientos indgenas del altiplano-valle aymara y quechua delos aos 2000 y 2005 en el inicio del siglo XXI. Pues en ella nacen nue-vas figuras o lderes definido ahora bajo la descollante autoridad de losMallkus o Tallas (Mamani, 2004). El mallku y talla es una autoridadpoltico y territorial de los ayllus y markas que estn en el movimiento delos ayllus y en los sindicatos campesinos. Comunidades, ayllus y markasse re-posicionan como los nuevos referentes de la lucha india despus delfracaso del movimiento obrero. Desde estos lugares, ahora se re-posesio-nan estos abiertamente, como los referentes directos de la posibilidad dela transformacin de la actual historia de la dominacin colonial que invi-sibiliza a una mayora indgena. Esto se define dentro de un contexto deun proyecto de la dominacin moderna liberal/colonial que tiene relacincon los grupos de poder (aunque sea por la va de la reforma social y esta-tal como el que hoy apuesta ciertos sectores de la clase media o incluso elgobierno de Evo Morales). </p><p>En trminos kataristas qu significa exactamente la autodetermina-cin social aymara? Segn Thomson (2006), el proyecto de la autodeter-minacin social aymara e indgena (definida en 1780-82) tiene tres nive-les fundamentales a saber. Una de las propuestas es una demanda del reco-nocimiento de la autonoma indgena (de los ayllus y markas) frente alestado espaol que significaba el reconocimiento del estado colonial enestas tierras. Otro nivel es permitir vivir a los espaoles, pero incluido enel sistema social indgena que es una apuesta por construir una hegemo-na indgena sobre el sistema colonial. Y otro nivel de este proyecto es la</p><p>Bolivia: Posibilidades histricas de la autodeterminacin indgena o reforma criolla</p><p>91</p><p>mientos de los ayllus y markas en el altiplano central de Bolivia en el 2000y 2002; la guerra del agua en la ciudad de Cochabamba en el 2000; loslevantamientos regionales del movimiento cocalero del Chapare o la gue-rra de la coca y los Yungas de La Paz, etc. Todo esto ha creado una nuevaconfiguracin social y poltica en Bolivia que produjo como resultadofinal una de las derrotas histricas del proyecto neoliberal en las eleccio-nes presidenciales de 2005. Evo Morales, lder cocalero y aymara, ha sidoelecto con el 53,7 por ciento como presidente constitucional de la rep-blica despus de 180 aos de la repblica. Cules son los fundamentoshistricos y conceptuales de los tres proyectos inconclusos? </p><p>Autodeterminacin social indgena</p><p>El proyecto de la autodeterminacin social indgena, aunque particular-mente es ms aymara o qulla. Este viene desde una larga construccin co-lectiva e histrica y donde se ha ido moldeando un proyecto autnomocon diferentes etapas y momentos (Garca, 2002) que desde hoy se puedemirar con algunos niveles histricos fundamentales en su horizonte visibi-lizador: una que viene desde las histricas luchas anticoloniales de los lde-res aymaras o quechuas como el de Tupaj Katari y Bartolina Sisa en el alti-plano-valle norte de la actual Bolivia (del Valle de Siles, 1990) (al lado devarios kataris) que est dado en el ao de 1780-82, o el de Tomas Katari yKurusa LLawi (y sus hermanos kataris) de Chayanta en el Norte de Potos(Robins, 1998). Estos a su vez estn dentro del levantamiento de los TupajAmar (y varios Amarus) en el actual Per (Lewin, 1972) constituyndo-se al final ambos en un gran levantamiento pan andino. All se re-constru-ye multitudinariamente el proyecto de la autodeterminacin social indge-na. En esta misma lnea, en la repblica se produce el levantamiento dePablo Zrate Willka (y los varios Willkas) que derrota a las tropas conser-vadoras del sur, ciudad de Sucre; del mismo modo despus de esto apare-cen otros liderazgo como el de Santos Marka Tula (1910-1930) yLaureano Machaka en la dcada 60 del siglo XX (Portugal, 1992) junto alde Apeoyki Tumpa, lder guaran. Estos configuran una memoria histri-ca de gran envergadura que tiene su relacin con los tiempos actuales.</p><p>Pablo Mamani Ramrez</p><p>90</p></li><li><p>una definitiva liberacin social de los pueblos oprimidos. En esto nueva-mente se ha autodefinido como pueblos y civilizaciones oprimidas por elEstado republicano.</p><p>El colonial...</p></li></ul>