el medico y el contexto social (1)

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EL MDICO Y EL CONTEXTO SOCIAL

EL MDICO Y EL CONTEXTO SOCIAL.

UN NUEVO TIPO DE RELACIN MDICO-PACIENTE

EL DESENCUENTRO

El mdico de la era postmoderna es un sujeto tecnolgico por un lado, y por el lado econmico, es un proveedor de servicios con lo que su profesin se encuentra regida por las leyes del mercado. Hoy es integrante de una cadena burocrtica y molesta a la que le contamos nuestras dolencias. Los intermediarios: las prepagas, las obras sociales, los empleados administrativos de clnicas y sanatorios , etc., los que toman contacto con las patologas de los pacientes antes que el mdico. Ellos son los encargados de chequear que dicha patologa se encuadre en las cubiertas por la prepaga contratada. Ya no importa el individuo sino el plan contratado; el paciente es solamente un nmero de afiliado. Los mdicos han tenido que adecuarse a esta realidad.

A la vez, los pacientes van tomando una posicin ms activa en lo referente a su cuerpo, lo que les crea a los galenos una presin de interpretar roles ajenos al arte de curar: roles administrativos, tecnolgicos, etc. Es decir, deben cumplir con obligaciones extras que lo apartan de su verdadero oficio: curar al paciente. Ante esa realidad, nos encontramos con mdicos con una enorme cantidad de demandas en su contra, muchas veces producto de no haber desempeado con perfeccin esos roles subsidiarios al rol principal. La historia clnica por ejemplo, ideada con la finalidad que en ella se lleve constancia de todas las prcticas efectuadas al paciente, hoy parecera que su funcin ms importante es la de servir de prueba fehaciente para eventuales juicios contra los galenos. De ah que se le exijan a los mismos, condiciones para su confeccin que de no ser cumplidas satisfactoriamente, constituirn una presuncin en su contra o harn que se revierta la carga de la prueba en un eventual proceso en su contra.

Este nuevo sistema social comenz a instaurarse a fines de la dcada del 60, principalmente en EEUU.. El mdico que hasta entonces gozaba de una autoridad omnmoda frente al paciente, que tena el conocimiento cientfico y cultural y por consiguiente su poder asegurado, comenzo a perderlo en primer lugar frente a los propietarios del capital, la empresa y los tecnlogos y luego frente a los propios pacientes.

La tecnologa en la medicina ha sustituido la conversacin entre mdico y paciente. Esa falta de tiempo en las consultas provocan la ignorancia del mdico de todas las situaciones conexas a la patologa del paciente, las que influyen de manera considerable sobre la misma (condicin social, trabajo que realiza, salario que percibe, etc.)

La falta de tiempo provoca que el profesional otorgue menos dedicacin a su paciente; no lo examina y por consiguiente, utiliza en reemplazo de la revisacin la tomografa computada, la ecografa o la resonancia magntica; todo lo cual vino a reemplazar al otrora famoso ojo clnico del mdico. El Dr. Favaloro sostena que: los jvenes galenos se dejan dominar por la tecnologa olvidndose de los viejos principios de la medicina que privilegia el contacto con el paciente.

Gregorio Maran deca al respecto que: el mejor instrumento del mdico es la silla para sentarse a escuchar a su paciente

Dentro de este contexto social descrito a grandes rasgos aparece la mala praxis mdica como uno de los temas ms conflictivos de las ltimas dcadas, principalmente en los EEUU. Esto constituye un problema grave que hace que los mdicos estn ms preocupados por su supervivencia que por la cura del paciente y comiencen a ejercer la llamada medicina defensiva produciendo un cambio notable en la relacin mdico-paciente.

El nuevo modelo organizacional en el que se halla inserto el mdico actual lo conduce tambin a la necesidad de aplicar la tica de los costos en la toma de decisiones, a fin de que los recursos, muchas veces muy escasos, puedan administrarse eficientemente.

Algunas posibles causas en el cambio de la relacin mdico-paciente:

La despersonalizacin: el mdico moderno tena un conocimiento mayor del mundo en el que estaban insertos sus pacientes y contaba con tiempo suficiente para comprender con ms amplitud la patologa que deba tratar.

El fin del paternalismo: el mdico estaba investido de un poder que lo converta en amo y maestro; su saber era incuestionable. Era el nico que saba qu era lo que ms le convena al paciente. La Biotica introdujo, entre otras cosas, la autonoma de la voluntad del paciente y esa relacin que hasta entonces era vertical y asimtrica pas a ser de tipo horizontal y simtrica, es decir, colocando a ambos en un plano de igualdad en cuanto a las decisiones a tomar sobre los procedimientos a seguir sobre el cuerpo del paciente. Hoy se entiende esa relacin como un encuentro interpersonal en torno al eje salud-enfermedad. Es decir, entre dos personas distintas en donde cada una de ellas debe respetar de la otra sus ideas, creencias, ideologas, historia personal, proyecto de vida, etc., Ambos arrastran a esa relacin sus formaciones, prejuicios y deseos conscientes o inconscientes. Existe hoy en da una amplia conciencia social sobre los derechos de los pacientes, a los que habra que sumarle los de los mdicos a fin de no sobredimensionar los de los primeros.

Los medios masivos de comunicacin: provocaron un papel ms activo en el paciente con relacin a su propio cuerpo y salud. Aunque los mdicos son an una fuente fiable de conocimiento, ya no son la principal. Este mayor acceso por parte de los pacientes a la informacin sobre temas de salud puede hacer que stos cuestionen los consejos del mdico y dificulte la relacin entre ambos. Hoy es fcil obtener informacin mdica y opciones teraputicas a travs de Internet, peridicos o revistas.

Tambin hoy es posible que alguien crea que porque ha ledo alguna nota sobre salud de algn diario o revista puede discutir con el mdico en trminos cientficos sobre diagnstico y tratamiento. La sociedad es ms activa, ms participativa y ms demandante.

El desprestigio del mdico: El paciente demanda cada vez mayor calidad en la atencin mdica. El mayor conocimiento de los errores cometidos por los mdicos ha provocado cierta desconfianza hacia los mismos por parte de la sociedad . La medicina es una profesin de alto riesgo y los errores mdicos muchas veces son producto de las inadecuadas condiciones en las que el mismo ejerce su profesin, motivo por el cual se viene imponiendo en las instituciones mdicas la adopcin de estndares de calidad o programas de gestin de riesgo, a fin de evitar eventos adversos o la comisin de errores de parte del personal sanitario.

El progreso tecnolgico: Es cierto que gracias al mismo hoy hay respuestas para males que dcadas atrs eran imposibles de imaginar y que esto produce una exigencia mayor de la gente para con los galenos. La tecnologa mdica aumenta las posibilidades de curacin sin embargo, tambin genera nuevos riesgos a los pacientes por el grado de complejidad de la misma. Lo cierto es que cuando la tecnologa se impone e invade el consultorio, la relacin mdico-paciente corre el riesgo de convertirse en un lugar de registro de datos. Como la misma es irrenunciable atento los grandes avances logrados, el mdico debe reconstruir la relacin mdico-paciente sobre ella.

Cabe destacar adems que ninguna tecnologa, por til que sea puede reemplazar la inteligencia del mdico que emplea no slo su intelecto sino tambin sus sentidos en lograr una buena comunicacin con su paciente, estableciendo un contacto humano de empata y calidez con el mismo y procura inters en su persona; eso es a lo que yo llamo habilidades en la comunicacin.

La especializacin: En la medicina, gracias al desarrollo tecnolgico y cientfico, los galenos se han tenido que preocupar en especializarse. Si bien ello es positivo, tambin produce la incomunicacin de los profesionales entre s y el desconocimiento de un mdico sobre la especialidad del otro. Se analiza al paciente con una ptica mecanicista, tratando de resolver los problemas de la salud de cada una de sus partes anatmicas sin tomar en cuenta que cada una de esas partes conforman un todo o una unidad; esa visin parcializada tambin atenta contra la buena relacin mdico-paciente.

La aparicin de la Obra Social y de la empresa de medicina prepaga: El sistema de globalizacin econmico-industrial, con el aumento de las empresas de salud han llevado casi a la desaparicin de la prctica privada y a la insercin del profesional en este sistema que regula y limita su accionar. Las empresas de medicina prepaga son empresas comerciales que lucran mediante la venta del servicio mdico. Como subsisten mediante otras cosas, con el pago de sus afiliados, es lgico pensar que cuanto ms afiliados posean mayores sern sus ganancias, lo que ha contribuido a masificar los servicios mdicos. Al igual que en las obras sociales muchas de ellas no cuentan con la infraestructura adecuada ni con el cuerpo mdico necesario para la cantidad de afiliados que deben atender. Los mdicos contratados por ellas deben atender a un sinnmero de pacientes en poco tiempo, con el afn de ahorrarle costos al empresario de salud, siendo consecuencia principal de ello la falla en la relacin mdico-paciente de la que hablramos. Como el tiempo se relaciona directamente con el trato, el mdico debe necesariamente desarrollar habilidades de comunicacin .

El mdico difcil: Se trata de un problema poco estudiado hasta el presente, referido a las causas del comportamiento difcil del mdico con su paciente. Sus insatisfacciones, desilusin por su trabajo, contradiccin con sus ideales, su falta de vocacin, relaciones familiares problemticas, la presin asistencial a la que se halla sometido, la rutina, etc. son algunas de las mltiples causas que pueden provocar tal comportamiento. El llamado sndrome Burnout es causa del trato distante o desagradable hacia el paciente, basado en un sentimiento de desgaste profesional.

EL CONSENTIMIENTO INFORMADO:

Constituye la materializacin del respeto a la dignidad humana. Cuando el mismo tiene en cuenta los sentimientos, las emociones, las creencias, la calidad de vida y el patrimonio cultural del paciente, se convierte en la imagen jurdica de su libre voluntad .

Resulta claro que para ello es imprescindible el conocimiento de la persona, el que se obtiene de la buena relacin mdico-paciente.

Hay quienes todava, a pesar de la cantidad de tinta que se ha derramado para tratar el tema, creen que el consentimiento informado lo constituye un simple papel o formulario impreso que el paciente firma, muchas veces sin entender de qu se trata. Parece mentira que an existan demandas contra los galenos en las que se prueba que dicho consentimiento no se brind o se brind inadecuadamente por no haber habido una satisfactoria informacin previa

El mdico debe poder distinguir perfectamente entre la informacin amplia o no que el paciente siempre desea recibir acerca de su enfermedad por un lado; y por el otro, su deseo o no de participar activamente en la decisin teraputica. Muchas veces el paciente opta por que sea el mismo mdico el que decida en ltimo trmino. Ello en virtud de que la relacin mdico-paciente es desigual en trminos profesionales pero es igual en trminos humanos.

Salvo en los casos de emergencias mdicas, el consentimiento informado es un proceso que comienza con la anamnesis y culmina cuando luego que el mdico ha suministrado suficiente y clara informacin a su paciente acerca de su enfermedad y los mtodos curativos existentes a llevarse a cabo, ste opta y brinda su conformidad para su concrecin. De ello se desprende claramente que, cuando la relacin mdico-paciente es mala, existe una alta probabilidad que el consentimiento dado por el paciente resulte imperfecto y configure un motivo ms para demandar al galeno.

BUSCANDO EL REENCUENTRO

El nuevo tipo de relacin mdico-paciente es ms igualitaria. Pero el paciente-persona necesita algo ms que la aparatologa , la tcnica que ofrece la moderna medicina y los conocimientos cientficos del profesional sanitario, necesita encontrarse y confiar en el mdico-persona.

El dficit del ejercicio mdico actual sigue siendo la relacin mdico-paciente, lo que Rof Carballo llama laguna antropolgica de la Medicina. Alguien alguna vez advirti que ms importante que saber cmo es la enfermedad que tiene un paciente, es saber cmo es el paciente que tiene una enfermedad.

Est ampliamente demostrado que la relacin mdico-paciente influye en el curso de la enfermedad y en la eficacia del tratamiento y que la palabra del mdico posee un efecto placebo respecto del paciente. Balint deca que el frmaco ms usado es la palabra del mdico, o el mdico es el primero de los medicamentos que prescribe. Que el mdico aprenda a comunicarse con los pacientes es tan importante como saber medicina. Si bien como vimos, el tiempo del que dispone el galeno actual es escaso, ello no obsta a que pueda desarrollarse una buena comunicacin entre ambos (hoy ms que nunca debemos tener en cuenta la calidad y no la cantidad). La comunicacin extraverbal, implcita en las expresiones faciales y gestos, o la kinestsica fundamentada en el contacto piel con piel, es valorada mucho ms por el paciente que la verbal o tecnolgica.

Por ltimo, como abogada, debo referirme a la naturaleza jurdica de la relacin mdico-paciente. Para la doctrina y jurisprudencia es de naturaleza contractual. Se lo asemeja por analoga al contrato de locacin de servicios; el bien jurdico tutelado es la salud y el objeto contractual es la atencin mdica. Es decir, que se aplican a dicha relacin las disposiciones que al respecto contempla el Cdigo Civil. Como dira el Dr. Ciuro Caldani, cualquier norma se enrarece cuando se aplica a la salud y sta no es la excepcin. En esta relacin, mdico y enfermo se unen para el logro de algo que es esencial para el paciente ya que se encuentra inserto en su propia naturaleza y existencia: su vida y salud. Considero entonces que se trata de un convenio con rasgos de especificidad, el que debera enmarcarse legislativamente con todos los elementos que lo distinguen de los contratos en general.

CONCLUSIN:

La deteccin de la problemtica relacionada con las fallas en el proceso de comunicacin se ha transformado desde hace tiempo en una prioridad a ser atendida, para lograr as mantener las bases humansticas de la medicina y lograr adems mejorar la calidad de los servicios de salud.

Debe existir una real toma de conciencia de parte de los mdicos, en el sentido de buscar los mtodos para una adecuada comunicacin, lo que se lograr entre otras cosas, con su implementacin como asignatura en la carrera. Es decir, debe existir un profundo y real cambio cultural desde su gnesis profesional. Desde ya que se hace necesaria la participacin del paciente mediante una conducta de colaboracin.

La confianza, el respeto, la honestidad y comprensin de ambas partes junto con los conocimientos del mdico, son los ingredientes ideales para arribar a una exitosa relacin mdico-paciente. La llave de una buena actuacin teraputica es entonces la relacin mdico-paciente y la llave de esta ltima es la entrevista mdica, la que no debe considerarse slo con la finalidad de obtener datos, de ella debe comenzar una relacin interpersonal positiva y as debe prolongarse en el tiempo. Los pacientes deberan tener acceso ilimitado a los cuidados de su salud y a la informacin, cuando sta sea requerida. Por eso es que lo ideal es que las consultas se programen con el tiempo mnimo y que el mdico pueda ser accesible telefnicamente o mediante correo electrnico. Aunque ambos procedimientos no sustituyen la relacin personal, significan un esfuerzo para ese contacto.

La asimetra mdico-paciente debe estar contrarrestada con el desarrollo y legitimacin de los deberes y derechos de ambos, para que stos los conozcan y las organizaciones mdicas los cumplan. Para ello es relevante el trabajo en los Comits de Etica Hospitalaria.

En Europa existen organizaciones de pacientes y foros en la web para que stos puedan asesorarse. Por ejemplo, entrando a la pgina www.webpacientes.org se accede a un foro espaol que agrupa a distintas asociaciones de pacientes en donde se puede participar desde muchos mbitos, por ejemplo: establecer las prioridades sanitarias (tema relativo a la gestin de la salud pblica), pasando por temas como la toma de decisiones clnicas , relacin mdico-paciente, etc. La existencia de este tipo de asociaciones a las que se pueda acceder con facilidad, es una buena manera de saber qu es lo que quieren los pacientes y el grado de satisfaccin sobre la atencin recibida.

Dra. Mara Cristina Cortesi

http://todoanimesok.blogspot.com/2013/06/yu-gi-oh-temporada-1-el-reino-de-los.htmlBIBLIOGRAFIA CONSULTADA:

-Artculo publicado en el diario El Mercurioao 2003. Los cambios en la relacin mdico-paciente

-Rof Carballo Teora y Prctica Psicosomtica

-Balint El mdico, el Paciente y la Enfermedad

-Red Medynet El mdico interactivo. Diario electrnico de la Sanidad.

-www.webpacientes.org

ESTUDIO CORTESI, ARROSSAGARAY & ASOCIADOS

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